Camelot

La Palabra del Escorpión: la llegada del Maestro de Armas al Clan

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La Palabra del Escorpión: la llegada del Maestro de Armas al Clan

Mensaje  Llianacamp el Dom Jul 17, 2011 8:04 pm

<LadyTwilight> La llegada del atardecer quedaba anunciada en el cielo de Camelot mediante que legaba el Astro Rey en su huida por el horizonte. El color del cielo era parecido al de su pelo, lo cual se hubiera si visto si ella no fuera, como solía ser costumbre, con el cabello cubierto por la capucha de una capa de terciopelo. Ascendía por el sendero que se alejaba hacía la villa de uno de los nobles más conocidos del Reino. Pero no era a él a quien (...)

<LadyTwilight> buscaba, sino al maestro de armas de su primogénito. Un suizo, un tal DieterSword según había llegado a sus oidos. Los miembros de la Hermandad Escorpión eran grandes maestros en el subterfugio y traficadores de secretos. El día anterior, alguien había hecho saber a la mujer de un enfrentamiento próximo

* LadyTwilight conocía al noble al cual rendía servicios DieterSword, a quien la Lady no conseguía poner rostro, lo cual, le resultaba ciertamente extraño. El maese de armas y ella tenían un objetivo común, Juan Diego Alegre, apodado el español. No obstante, a la llamada "Madre del Escorpión" le placía que las cosas surgiesen tal y como ella las esperaba, y no había previsto que fuera un duelo público el que acabara con la vida de aquel hombre

* LadyTwilight llega hasta la puerta de forja que da acceso a la villa del noble Sir Lanstreet. Toda la verja que rodea perimetralmente es de fundición. Las vastas tierras se expanden más allá de lo la visión de ella llega a percibir. Los dos guardias de la puerta cruzan sus lanzas en señal de impedimento de paso cuando ella se acerca

<DieterSword> (Tras la verja, ambos guardias observan a la recién llegada, incluso uno de ellos se permite una sonrisa impúdica tras repasarla de arriba a abajo. A pesar de su capa, y de llevar el rostro encapuchado, perciben las curvas de su mujer y su rostro femenino debido a la cercanía)... Podemos ayudaros en algo, Señora? (inquiere uno, al tiempo que se toca el gran mostacho)

* LadyTwilight alza el mentón, lo cual deja apercibirse mejor su rostro. Levanta su mano derecha y retira lentamente la capucha de terciopelo de su capa, dejando ver los bucles pelirrojos de su melena. El peinado que muestra es elaborado. Lo poco del vestido que se deja entrever bajo la capa de terciopelo denota alta aristocracia. Enarca la ceja y mira a los soldados inquisitivamente: Deduzco que no lleváis largo tiempo guardando servicio a Sir Larstreet***

<LadyTwilight> *** puesto que de ser guardianes suyos desde antaño, jamás habrías osado cuestioname el paso a mi a su villa - su voz es fría y decidida. Mira a uno y a otro. Se ve un tatuaje de un escorpión en su muñeca. Les sostiene la mirada esperando su reacción

<DieterSword> (Ambos guardias miran la señal, luego a ella, sin entender demasiado. Pero por sus palabras, su peinado y lo que atisban de sus ropas, les queda claro que es de sangre noble. Dudan un momento, hasta que tras ellos, resuenan unos lentos pasos, y habla una átona voz)... Hacedme sitio, yo me encargaré de la señora...(el suizo se planta ante ella, y la escruta con los dos trozos de hielo gris que tiene por pupilas. Luego, baja la vista al tatuaje unos

<DieterSword> segundos, hasta volver a alzarla de nuevo)... Hablareis conmigo. Me llamo Dieter Sword. Y no os conozco, por lo que si os presentais, no vais a entrar. Y cuanto para negaros la entrada con el beneplácito de Lord Lanstreet. Así que os escucho (sentencia, calmo, cual serpiente de cascabel)

* LadyTwilight deja de mirar a los soldados que guardan la entrada cuando el hombre de ojos grises se planta en frente. Al decir llamarse DieterSword media sonrisa triunfal se dibuja en su rostro. No tarda un segundo en borrar el dibujo de la curvatura de su labio. -No tendré problema mayor, Lord Dieter - inclina la cabeza con respeto, a sabiendas de que es otro trabajador de el verdadero Lord de la casa - en contaros todo ***

<LadyTwilight> lo que queráis saber. Mas entiendo que entenderéis - gesticula y señala con el brazo derecho sutilmente a los soldados - que una dama no cuenta sus menesteres delante de cualquiera. Entiendo que me dejaréis entrar y contaros mis asuntos en privado sólamente a vos - le sonrie con cortesía y hace otra leve inclinación de rostro

<DieterSword> ("Lord Dieter"... Le parece tan desconocido como cómico. Que absurda era la vida, que tan pronto eras un asesino como te otorgaban un título por el mero hecho de ser el maestro de esgrima del primogénito de un noble. Al que además, le había salvado la vida, claro. Escucha a la mujer. Así que quiere hablar con él. Era lo último que esperaba, que una mujer no ble le solicitara. Sería un asunto de honor, seguramente. otro fulano al que matar por un

<DieterSword> absurdo capricho de celos. Tendría que deirle a la mujer que ya había dejado ese oficio. Pero dejaría que hablase, ahora mismo, tenía tiempo)... desde luego, señora, pasad.... (A una señal, la puerta se abre. la invita a caminar con un gesto de la mano, hasta que llegan a un gran y solitario salón) Acomodaos como gusteis, Señora. Quereis tomar algo? (no se siente cómodo entre mujeres, pero no olvida el protocolo)

* LadyTwilight camina junto a DieterSword observando cada rincón de la villa. Resulta extraño que una mujer de la nobleza acuda a un sitio sola sin estar escoltada, por muy "sucio" que sea el asunto que la lleve a tal lugar. Al llegar al salón lo analiza, con cierto disimulo. Tiene la tendencia de observarlo todo meticulosamente. Sonrie a DieterSword y hace la reverencia correspondiente por su correcto comportamiento. Toma asiento: Una copa de vino

<DieterSword> (Con la mano, aleja a uno de los numerosos criados que habita el palacete. Si la mujer quiere contarle según que cosas, preferirá estar a solas. El mismo sirve una copa de vino a la dama, y se la acerca. Luego decide permanecer de pie frente a ella, con esa mirada directa que a tanta gente ha molestado e intimidado. Es una mirada dura y fría. Tan asutera como los ropajes negros que viste) Os eschuco, Señora....

* LadyTwilight coge la copa de vino y se la lleva a los labios, mientras analiza a DieterSword de arriba abajo. Su ropaje, su mirada fría y vacía, sus formas. Generalmente de las personas se pueden deducir actitudes incluso historias tan solo con simples miradas. Ese hombre era difícil de mirar a través. Traga el vino y sonrie. Al llevar la copa de vino a la boca el escorpión en su muñeca queda visible de nuevo: No me andaré con rodeos... Mi nombre***

<LadyTwilight> es Samantha - mentira. Pero pocos conocen su verdadero nombre. De la alta cúpula de la hermandad ni si quiera eran muchos los que asociaban su rostro a quién era - Tengo mis contactos. Como veis, soy dama de la Oligarquía de Camelot - pasa la mano sobre sus ropajes de seda y terciopelo. Sí, en apariencia es dama de Alta Clase - Y... he oido que vos, vais a combatir con...ehm... - hace como que tiene que recordar el nombre, ***

<LadyTwilight> ***pues quiere ver la reacción de DieterSword antes que nada - con un tal.. Don Juan Diego

<DieterSword> (Frunce el ceño ligeramente, lo cual, por unos instantes, le dan algo más de vida a ese rostro pálido y casi mortecino, de facciones duras y angulosas. DUrante unos segundos sus ojos glaucos y grises destellan como los de un depredador que está analizando a su presa. Acaba de percatarse de que ésta no es una visita casual).. Sí, en efecto. En breve tengo que batirme con él (no es hombre de mentiras). Ese va a ser el tema de conversación, Señora?

* LadyTwilight mira a DieterSword como un cordero degollado, como si esa conversación no tuviera ni el más mínimo de malicia por su parte. A continuación una sonrisa se dibuja en su rostro. Coge la copa y la acerca lentamente a sus labios mientras asiente. Para calmar el ambiente, puesto que obviamente nota la tensión que el maestro de armas desprende, dice con tono de voz sosegado, como si no apreciara la importancia que para el hombre supone tal duelo:

<LadyTwilight> ¿queréis fumar?

<DieterSword> No. No fumo. Señora, soy un hombre ocupado. Así que si no vais a contarme en que puedo ayudaros....(señala el pasillo de salida con la mirada)

* LadyTwilight enarca una ceja y da otro trago a la copa de vino. La deja lentamente sobre un posavasos en la mesa de roble de la estancia. Obviamente el maestro del primogénito no se anda con rodeos. Le mira de nuevo, analizándole: Veréis, señor. Tanto vos como yo buscamos la muerte de ese hombre. Eso nos puede combertir en muy buenos amigos o nos puede hacer enemigos - clava la mirada en él, con cierta amenaza - No sé si me explico

<DieterSword> No, señora, no os explicais. En cambio, yo sí voy a daros una explicación, si me lo permitís (Su paciencia ya se ha acabado. Lleva demasiados años en un mundo lleno de miserables, para darse cuenta de cuando le están amenazando. Y si algo no tiene, es miedo. Al contrario, él es quien siempre lo ha causado. La Muerte Fría. La Muerte Negra. La Muerte Silenciosa. Esos son sus apodos, y si todos tienen la palabra Muerte como denominador común, no es

<DieterSword> por azar.) Voy a batirme con Juan Diego por cuestiones personales mía. Vuestra amistad no me interesa. No tengo amigos. Vuestra enemistad tampoco. Pero eso queda a vuestra elección (retira la capa ligeramente, para que asome el pomo de su ropera) Supongo que me explico.

* LadyTwilight sonrie a DieterSword. Esta vez, la sonrisa es altamente sincera. Le gusta esa actitud. Esa es la digna de los miembros de la Hermandad. Ella era radical en cuanto a la aceptación de los aspirantes. Vuelve a mirar a DieterSword analizándolo, sin borrar esa sonrisa: Os explicáis perfectamente. - se levanta y le mira - Pero antes de juzgarme escuchad lo que os he de decir

<DieterSword> Os escucho sin juzgaros, señora.

<LadyTwilight> Matadle para cumplir vuestra cruzada personal. Es una gran razón. Pero yo vengo a advertiros - le mira fijamente. Ya no pretende mostrar protocolo ni fingir poses aristocráticas. No funcionan las poses con ese hombre - Juan Diego Alegre ya no camina solo. Si le matáis irán a por vos, no penséis que ahora es algo entre él y vos. ***

<LadyTwilight> Sólo os digo... que si queréis tener las espaldas bien cubiertas - saca un pequeño saco de terciopelo negro con un símbolo de escorpión en él. De su interior se escucha el tintineo de unas monedas - No solo le matéis en nombre de vuestra cruzada... matadle también por "nosotros" - sonrie y mira de reojo la pequeña bolsa - la recompensa no solo será económica

<DieterSword> (Analiza, despacio, las palabras de la mujer, al tiempo que mira la pequeña bolsa de terciopelo. "Juan Diego ya no camina solo, si le matais irán a por vos"... Se niega a creer que el español se haya buscado niñeras o amigos que le venguen. Eso no tendría sentido, no es su estilo. Seguramente, el pobre analfabeto se habrá metido en un lío, como ya es costumbre en él) hum.... el Juan Diego Alegre que conozco no permitiría que nadie se interpusiera

<DieterSword> entre lo que tenemos pendiente él y yo, Señora. Acaso se ha buscado "padrinos"? (La escruta de nuevo, otra vez con esa astucia letal en sus pupilas) Eso no es creible. Probad a explicaros mejor.

* LadyTwilight encoge los hombros ligeramente: Si salierais más de esta villa empezaríais a oir hablar de una guerra civil que se cierne sobre el Reino, señor- mira al salón de nuevo - por lo menos os aconsejo que no alardeéis mucho de darle muerte si lo hacéis... aunque quizás para cuando queráis que sea el reto ya sea tarde. El cuello de ese español está muy codiciado - baja la mirada por unos instantes - Decidme, caballero..

<LadyTwilight> ¿Vos camináis solo?

<DieterSword> (Así que se trata de eso. Obviamente, que haya dejado el oficio de espada de alquiler, no significa que esté muerto. Ha oído los rumores acerca de los clanes. Rumores que no le interesan. Cabila unos instantes. Es posible que Juan Diego haya aceptado luchar por uno de esos bandos. Por dinero. Le conoce bien. Es su oficio)... Hum, creo entender que me estais diciendo que el español está con uno de esos clanes que ahora van a resurgir. Bueno, es un

<DieterSword> mercenario, se dedica a ellos. Pero eso no tiene nada que ver con nuestro duelo. Lo que sí me interesa son vuestras últimas palabras... Insinuais que hay alguien más que quiere matarle? "Eso sería un contratiempo, verdad Dieter?. Inaceptable para ti" Podriais hablarme de ese otro, Señora....y quizás yo, a modo de agradecimiento....(saca de la bolsita el símbolo del escorpión, juguetea con él entre sus dedos)... podría dejar de "caminar solo"......

* LadyTwilight sonrie a DieterSword: Supongo que nos empezamos a entender, milord - usa con DieterSword esos apelativos a pesar de no ser él un Lord - , - enarca haremos una cosa. Salid a la ciudadela e informaos sobre la guerra de Hermandades. Sin duda sois listo y habréis de enterar qué es lo que se cierne sobre el Reino. Cuando estéis bien enterado... acercáos al Red Apple en los Bajos Fondos.. si vos queréis formar parte de nuestra estirpe... yo cuidaré***

<LadyTwilight> de que vuestros anhelos no se rompan y no lleguen al fin que vos deseáis, señor... tenéis mi palabra de Honor.. y creedme - enarca una ceja y clava la mirada a DieterSword -El Honor de un Escorpión para con los suyos es lo más poderoso que tiene - sonrie e inclina el torso con gracia

<DieterSword> (Entiende de pactos entre zorros, o entre serpientes. Su palabra. Ha visto muchas palabras rotas. Y esa mujer tiene una preciosa sonrisa. Desconfía de la gente que sonríe mucho. Nunca ha encontrado motivos para hacerlo él, así que supone que fingen. Pero de momento, es ella lo único que tiene. Los clanes y el reino le importan un ardite. Pero Juan Diego no. Que muriese a manos de otro sería una tragedia).... hum.....Si me meto en este asunto,

<DieterSword> me dais vuestra palabra de que mantendreis a salvo al español hasta que se bata conmigo? No tendrá que ser mucho tiempo. Unos pocos días, a lo sumo. Le mataré. Y vosotros contareis entre vuestras filas con el mejor espada de Suiza, y probablemente de toda esta maldita isla. Cuantas personas creeis que son capaces de luchar con ambos brazos con la misma habilidad? Una de cada mil. Y teneis a uno de estos delante. Nos interesa, no?

* LadyTwilight esboza una amplia sonrisa. Ya no es la sonrisa fingida de dama de Alta Aristocracia de Camelot. Es una sonrisa de la "Madre Escorpión". Aquella a la que pocos ponen rostro y de cuyas intenciones pocos son sapientes. Sus pupilas clavadas en los grises ojos de DieterSword se dilatan ligeramente. Asiente. -Yo os doy mi promesa de que vivo se mantendrá hasta caer bajo el filo de vuestra hoja, Maestro. Mas escorpión habréis de ***

<LadyTwilight> *** ser nombrado antes de ponerle muerte. - se moja los labios - y.. una última cosa, si os place. Sería un auténtico honor que fueráis maestro de aquellos que dicen saber combatir. No muchos gozan de la destreza necesaria para poder hacerse llamar escorpiones - coge la copa de vino de nuevo - ¿Vuestra palabra tengo?

<DieterSword> (Titubea un poco, pensativo "Que mas te da que te nombren Escorpión, Dieter? HAsta conoces la fábula famosa de Esopo. No puedes cambiar. Te viene hasta bien. Incluso te han ofrecido instruir a otros espadachines. Es lo que estabas haciendo ahora. Y formarás parte de algo grande. Cuando has tenido esto?. Nunca. A los 8 años descubriste que la vida no tenbía ninguna misericordia contigo a pesar de ser un niño. Y la vida jamás te dio nada. Se lo

<DieterSword> quitaste tú todo a golpe de espada. Así que acepta esto. Un nido de escorpiones. Cuando la vida no ha sido esto?"... Juguetea con el colgante acabado en diminuto escorpión, y se lo cuelga en el cuello, finalmente.) Teneis mi palabra. Le daré tanto al clan, como el clan me de a mí. Lo prometo. Y yo siempre cumplo mis contratos.

* LadyTwilight alza el mentón. Su semblante no puede apenas contener el reflejo de esa mueca victoriosa que muestra cuando los planes que ha estipulado salen tal y como ella deseaba. Mira a DieterSword colgarse el emblema y enorgullece. Le mira luego a él. No tiene la menor duda de que es una gran apuesta para la Hermandad. -Quede así pues nuestro trato. Esperaré una visita al Red Apple - sin más dilación ni protocolo coloca la capucha sobre los ***

<LadyTwilight>***bucles de su cabello y luego inclina el rostro, de nuevo, ahora con auténtico respeto, pues va a ser Hermano. Se gira y camina lentamente hacia la salida. No espera que la acompañe, conoce el camino y no tiene por qué guardar ya ningún protocolo con ella. Os esperaré, DieterSword. No olvidéis nuestro trato - dice por último sin girarse antes de desaparecer entre los pasillos de la mansión de Sir Lanstreet

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