Camelot

CAPITULO VI: El aguijón del escorpión - Eslabón fuerte, eslabón débil

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CAPITULO VI: El aguijón del escorpión - Eslabón fuerte, eslabón débil

Mensaje  Dayanna el Lun Jul 18, 2011 8:40 am

* Esthia abandonó el cuartel. Aún tenía unas horas antes de tener que personarse en la muralla para la guardia. Ya iba uniformado, así se ahorraría el tener que volve a pasar por las instalaciones de la guardia y aprovecharía un poco más el tiempo. Camelot le parecía tan igual y tan distinto. Su larga ausencia le hacía percibir algo extraño entre aquellas murallas. O quizás sí estaba pasando algo extraño. Movimiento.

<Esthia>Ya había perdido el hilo de lo que ocurría en la villa. Pero no se arrepentía, pocas veces lo hacía. Las cosas ocurrían por algo. El soldado confiaba en los criterios de Shyd. Su vida estaba en manos de la Dama de Plata y él la dejaría jugar a su antojo. Siempre le había ido bien. Había tenido sus momentos malos, pero, en general, su vida había sido buena. Hasta feliz.

* Dayanna inclina el rostro a scipion_africano con deferencia: -Decidme, consul... - -enarca una ceja- - seguis yendo por libre o servís a alguien ahora? - preguntaba por las Hermandades, pero sin ser tan directa. Tal y como estaba el Reino, había que ser cauteloso

* scipion_africano sonrie a Dayanna tranquilo "sabeis que no soy una persona que me guste obedecer ordenes de cualquiera. Sigo por libre. No necesito ayuda de nadie salvo de mis hombres y mi cabeza para poder sobrevivir"

* Dayanna asiente a scipion_africano. Desde luego del martillo no era, pues ella lo sabría. Le mira de arriba a abajo, no pegaba con tales directrices. De ser, sería del escorpión. Pero claro, no lo iba a decir tan fácilmente. O quizás no mentía.. Asiente: hacéis bien, consul.

* scipion_africano niega con la cabeza "pensaba que me conociais un poco mejor, hasta el punto de saber que no acepto ordenes de nadie" suspira mientras su rostro sigue serio ahora pensativo

<Shanae> ( Shanae estaba en la plaza del mercado , muchas vivencias y aun la costaba asimilar , el frutero dle mercado la pregunto hasta 3 veces lo que queria ,pero como estaba sumida en sus pensamientos hasta la cuarta no contesto ) ahmm si.. naranjas y ciruelas...je je ( rio levemente un poco avergonzada por no haber contestado antes )

* Esthia dirigió sus pasos hacia la plaza. Al menos todo estaba como de costumbre. La fuente, la taberna, los puestos... Sus ojos azules se pasearon por los tenderetes de colores, por la comida, las telas, las flores y las demás cosas que allí se vendían. Se acercó a uno de ellos, el olor de las flores era fácilmente reconocible. ¿Estaría allí Dayanna? Hacía mucho que no la veía, pero aquella muchacha tenía algo especial. algo que le agradaba. Aprovecha

* Dayanna estaba en su puesto de flores. Desde que Shanae, Dhunna, la señora de los Bajos Fondos y ella hubieran estado en aquella Torre del Recuerdo, veía Camelot diferente, hasta más mágico. Suspira. Quería cuidar de ese Camelot. Miró sus flores, tan variopintas, coloridas y aromáticas. El haberse topado con scipion_africano le hizo recordar por momentos un pasado, el pasado de antes de Camelot, cuando conocía la muerte y jugaba con ella.

<Shanae> ( tras pagar al frutero camino por la plaza , lo veia todo con nuevos ojos , que bonita era la inocencia de no saber nada , las calles tenian secretos nuevos , cada rincon guardaba algo , incluso el suelo que pisaba la daba un pequeño escalofrio , sus pasos la hacian recorrer las calles sin rumbo aparente hasta que se vio frente al puesto de Dayanna ) pero... que c*ño ¿... (suspiro ) en fin , asi la saludo .

* Dayanna alzo el rostró saliendo de su ensimismamiento. La voz de Shanae, la conocedora de los caminos subtereráneos. Jamás hubiera pensado que había un laberinto bajo las calles empedradas del Reino. Sonrio a la amazona afablemente: -Hola, Hermana - todavía se hacía raro usar esos términos. Pero por Io, por Dhunna, por Albanel. Eran Hermanad de aquel Clan

* Esthia se detuvo ante el puesto de Dayanna, con una gran sonrisa. -Buenas tardes, señorita. ¿A cuánto da las flores hoy? -No tenía intenciones de comprar nada, de momento, pero era un modo de iniciar una conversación. Además, tampoco tenía claro si ella le recordaría, pues había pasado mucho tiempo desde que se había marchado de la villa.

<Shanae> ( vio una figura de un hombre pasar casi a la vez que ella , le cedio la palabra haciendo las veces de hombre , no le conocia aunque las ropas que llevaba la resultaban conocidas , algun emblema que ha visto de vez en cuando por las calles de Camelot , miro a Dayanna e hizo una mueca graciosa , no le gustaba esos terminos ) Buenos dias Dayanna y….

* Dayanna alzó la mirada y su gesto se iluminó al ver a Esthia. -Es... Esthia.. ¡¡eres tú!!! - no pudo contenerse, salió apresurada del puesto de flores para abrazar al soldado de ojos azules. El que él se presentara en su puesto hizo otro "cick" en su memoria volviendo a ser la ingenua y dulce florista. Se abalanzó sobre él. Demasiada gente se había ido del Reino, y, ese regreso, la llenaba de emoción. Abrazando a Esthia miró a Shanae***

<Dayanna> Es Esthia!! el Soldado de la Guardia Real de Camelot más apuesto - se distanció un poco para poder mirar esos ojos azules - y las flores.. para vos.. son gratis y de corazón

* Esthia recibió en sus brazos a Dayanna y le plantó un beso en la mejilla, levantándola del suelo. Largo, sonoro. De esos que dan las abuelas a los nietos cuando hace mucho que no les ven. Se alegraba mucho de que le recibiera así. Su moral estaba un poco en el filo de la navaja tras el regreso y la separación del nigromante, así que era una alegría ver que contaba con gente que le apreciaba. Dejando a Dayanna en el suelo de nuevo, (...)

* Masoj pasa junto al puesto de flores de Dayanna ajeno a la escena que se desarrolla . Las observa ensimismado. Aspira sus fragantes aromas... y tras un sonoro estornudo se marcha de allí renegando por bajo y rascándose la nariz: -Malditas creaciones del averno... Así se pudran al sol.- el drow se aleja del lugar en dirección a la taberna.

<Esthia>fijó sus ojos azules en Shanae. Le tendió la mano, con idea de, cuando ella le tendiese la suya, llevarla hasta sus labios y dejar un beso en su dorso. -Esthia Vikórida, a su servicio. -miró de nuevo a Dayanna. -Entonces dame la que más te guste para que pueda regalártela. Una para ti y otra para la señorita.

<Shanae> ( Como si era el papa no le conocia de nada , pero sonrio afable todo lo que pudo , en el pasado habia tenido una historia con un capitan de la guardia de la que aun su corazon no habia podido reconstruirse asi que la sonrisa no mostraba lo que la tristeza de sus ojos mostro unos segundos , tomo aire y se despejo sacando una naranja del cesto para darsela a Dayanna y otra para Esthia mas que nada por no hacer feo ) tomar...( y a la mano tendida

* Dayanna no cesaba de sonreir. Incluso el gesto de Shanae le sacó una pequeña risilla. En otro momento le hubiera dicho: -jolinchines, Shanae, no seas descortés.. y tapate el escote! - pero estaba entusiasmada. Se giró y miro la multitud de flores que había en el puesto de flores, que parecía un carromato. Una flor de lis para Shanae, y una edelweiss para mi. cogió ambas flores, tendiendo la lis a Shanae y miró a Esthia: Hacía mucho

<Shanae> ( alzo una ceja al ver a Dayanna morder la naranja con piel y se anoto mentalmente ir mas a menudo o haberla dado mejor una ciruela , rie levemente tomando la flor de lys que se pone en el escote porque raro que no la hubiese dicho nada aun , asi almenos tapaba un poquito o incitava quien sabe ) gracias a ambos..( ella por su parte tomo una ciruela y dando el primer mordisco vio la vuelta de Esthia ) uhmmm no os queda mal ( estaba hasta bueno

* Esthia miró la naranja, arqueando la ceja. Soltó una risita. Clavó los dedos de la mano contraria en la cáscara, para arrancarla y empezar a comérsela ya mismo. Sólo el olor ya le incitaba a morder.-Gracias -dijo a Shanae, metiéndose en la boca el primer gajo, que tragó casi entero para responder a Dayanna. -He estado fuera de la villa, cielo. Y por desgracia, alguien se quedó por el camino. -su rostro se ensombreció un poco, (...)

<Esthia>casi al instante, volvió a sonreír. -Pero bueno, ya estoy aquí de nuevo. Y hasta he podido entrar de nuevo en la Guardia, ¿no es genial? -abrió los brazos y dio una vuelta, para que pudiesen ver su uniforme.

* Dayanna miró a Esthia sonriendo. Sí, aquel uniforme de la Guardia Real le sentaba de maravilla. No pudo evitar soltar un suspiro y morderse el labio. Pero últimamente los pensamientos se le desviaban a menudo hacia los asuntos de las Hermandades. No había caido en eso. ¿Acaso la Guardia de Camelot no sabía nada? Miró de nuevo a Esthia con algo de recelo. Confiaba en aquel hombre, tenía algo especial. Quizá era la persona adecuada para preguntar.***

<Dayanna>*** Torció el morro. Una pregunta no había de ser lo más adecuado. Sacó de su pequeño escote, sí, porque Dayanna apenas llevaba escote, un colgante en una cadena de plata con el símbolo del Martillo, en espera de si Esthia reaccionaba de algún modo. No se percato de que DieterSWord, el suizo, se encontraba cerca.

* Esthia observó el colgante de Dayanna. Nunca había visto nada parecido, así que no reaccionó de ningún modo especial, únicamente alargó la mano para cogerlo, sin tocar el pecho de la muchacha dentro de lo posible, que era un caballero. -Qué bonito. Y se nota que está bien trabajado. ¿Te lo has comprado tú o te lo han regalado? -el tono de la pregunta dejaba claro que le preguntaba si se lo había regalado "alguien en concreto".

<Shanae> ( ella mantenia el colgante enrredado en la muñeca junto a una escama de dragon de color azul pero como andaba con las bolsas de la fruta estaba de momento oculto , miro a Dayanna unos instantes sin saber si hacia bien o mal mientras terminaba la ciruela , observo la reaccion de Esthia con detenimiento , escrutando con sus ojos verdes olivaceos )

* Dayanna frunció el ceño y se puso algo nerviosa cuando la mano de Esthia se acercó hacia el colgante Martillo. Dayanna era muy ingenua, y dio por hecho que Esthia no sabía nada. Si hubiera sabido algo y estaba fingiendo, Dayanna también hubiera confiado. Pero por destino, por hados, o por suerte, Esthia ciertamente no conocía el símbolo: pues... pues.. se puede decir.. que los encontramos.

<Dayanna>***El plural denotó misterio en la respuesta. Dayanna estaba colorada por la proximidad de la mano del soldado a su pecho, estaba rígida. Miró a Shanae por un momento y de nuevo a Esthia: te.. tenía que ser así - traga saliva. ¿Está hablando demasiado?

<Esthia> ¿Los encontrásteis?-sus ojos se desviaron hacia Shanae. Daba por hecho que, al hablar en plural, se refería a la otra persona presente. No se le ocurrió pensar que pudiera referirse a alguien más. -¿Usted también tiene otro? -Soltó el colgante de Dayanna y volvió a separar otro gajo de la naranja que tenía en la mano, aunque no se lo metió en la boca todavía. -Pues son muy bonitos. Es una pena no haber estado (...)

<Esthia>para conseguir uno también. Seguro que son de plata buena y todo. -él lo sabía mejor que nadie, pues notaba cómo se le erizaba la piel al contacto con el metal. Era un licántropo, después de todo, su cuerpo reaccionaba ante los "peligros" por puro instinto. Puede que el contacto con la piel fuese inofensivo, pero sí notaba cuándo era plata.

<Shanae> ( fuera de donde fuese Esthia o de la hermandad que fuese estaban en pleno mercado y si le vieran atacandolas de algun modo su tapadera o oficio quedaria en evidencia asi que tampoco teme un posible enfrentamiento por si este perteneciese a cualquiera de las otras hermandades , asintio a las palabras de Esthia sin decir nada y luego miro a Dayanna ) yo creo que ..si.. ( mirandola con ojos que decian , él debe estar dentro )

* Dayanna parpadeó. Cuando Esthia dejó de tocar su colgante se relajó. Se ponía nerviosa con la cercanía de los hombres. Miró el colgante de plata con el símbolo tallado, posándolo sobre la palma de su mano, recordando. Qué curioso, aquel día que decidió partir en busca del Jardín de las Flores Parlantes fue ese mismo hombre quien la acompañó hasta allí. Miró a Shanae y luego a Esthia: os acordáis del día en el que el español y vos me ayudastéis **

<Dayanna> a encontrar el Jardín de las Flores Parlantes?? - sonrió ampliamente al soldado, pues que ella recordara, Esthia jamás las había escuchado hablar - Al final las flores sí hablaban... han estado hablando en vuestra ausencia de hecho.

<Esthia>Claro que me acuerdo. Fue un día memorable -sonrió, divertido. -¿En serio? ¿Y qué han dicho? Hay que ver, que siempre me pierdo las mejores, ¿eh? Tienes que llevarme un día a ver qué cuentan esas flores. Y, por favor, ya deja de hablarme de vos, que no soy tan viejo. Con Esthia es suficiente. Wink

<Shanae> ( escucho atenta a Dayanna no sabia que ese hombre y otro por lo que parece acompañaron a Dayanna al jardin , de todas maneras se relajo ante esa noticia , alguien que viese aquel jardin y que este le permitiese la entrada significaba que no era peligroso ) bueno.. parejita os dejo solos .. ( sonrio dejando la bolsa de frutas ) creo que hace demasiado calor e ire al lago ..un placer ( leve inclinacion de cabeza al guardia ) nos vemos luego ¡¡

<Shanae> y asi como vino , cogio el camino para irse )

* Dayanna miró a Esthia. Cierto era, no le parecía demasiado justo que el Caballero de la Guardia Real hubiera sido el primero en ir con ella y todavía no tuviera el placer de haber oido los susurros de las flores. Decís que algún día os he de llevar de nuevo a tal Jardín - le coge del brazo a Esthia y sonrie- Hoy es un día hermoso para dar un paseo

* Esthia asintió, poniendo la mano sobre la de Dayanna, encima de su otro antebrazo, acomodándola antes de soltarla. -Cualquier día es bueno para pasear contigo, cielo. -sonrió guiñándole un ojo. -Tú dirás por donde, porque yo no lo recuerdo. -Ya le había dicho a la florista que le tutease, pero si ella estaba más cómoda con el trato formal, no le iba a insistir. Él prefería un trato más familiar, le hacía sentir que estaba en confianza, aceptado, aunque sólo fuese la parte de él que se mostraba al exterior. Tal vez, algún día, le aceptasen también con sus secretos.

* Dayanna suspiró cuando Esthia le tomó la mano de aquella forma para pasear. *Todo un caballero* Comenzó a caminar sobre los hermosos adoquines de la Plaza Mayor hacia la callejuela que más atajo suponía para llegar hasta los lindes del Bosque Feliciana, el bosque norteño así apodado por la dama Nienna. Mientras paseaban hablaban de Camelot, de sus gentes, del nuevo aroma de cada rincón. A la pobre Dayannita se le iban los pensamientos y ya se podía imaginar dando paseos con Esthia el resto de su vida de esa manera: boda, hijos, paseos... Qué le vamos a hacer, Dayanna era así. Tras una agradable caminata por las calles que rodeaban la ciudadela, llegaron a la zona donde la villa daba paso al bosque. Miró a Esthia y sonrió: Si me ataca algún animal, tu me defenderás, no?

* Esthia charló alegremente con la florista todo el camino, dejando que le pusiese al día de los últimos acontecimientos de la villa. Al llegar al bosque, se detuvo y se encaró a la muchacha, cuando ésta le habló. Sonrió, con algo de indulgencia. ¿Cómo iba a atacarla un animal si ya llevaba a un depredador del brazo? -Tranquila. Mientras estés conmigo, nada te atacará en el bosque. -y, si lo hacía, ya se encargaría él de interponerse. No iba a desaprovechar la oportunidad de una buena pelea. -Te aseguro que yo soy de lo más peligroso que se mueve entre estos árboles. -No lo único, no lo peor, pero sí era una criatura que solía dar miedo. Agredeció a la Dama de Plata que su forma humana fuese más aceptada. -¿Y bien? ¿Ahora qué?

* Dayanna soltó una risilla ante el comentario de Esthia. No porque no creyese en que el soldado fuera muy capaz de enfrentarse a cualquier problema, pues obviamente, su cuerpo denotaba destreza y era miembro de la Guardia. Pero a los ojos de la florista, Esthia era de todo menos peligroso. -El Jardín de Flores Parlantes - comenzó a caminar por un pequeño sendero esperando que el soldado la siguiera - es uno de los lugares más peculiares del ***

<Dayanna> Reino. Antaño, cuando había menos habitantes y todos vivían en el Castillo - mientras le contaba la historia saltaba de una piedra a otra del sendero, como si cruzara un río, como una niña jugando fuera - Todos iban y venían al jardín continuamente. Pero a día de hoy, el Jardín está protegido por el Bosque, para que no puedan hacer daño a las flores. - se giró y miró al soldado de los ojos azules - Hay que conocer el camino, pero aún sabiéndolo, no se muestra ante cualquiera - frunce el ceño volviendo su mirada al frente - Es curioso, la primera vez que se mostró Juan Diego y vos estabáis conmigo - susurra pensativa. ¿Será eso una señal?

* Esthia se encogió de hombros, siguiendo a Dayanna tan sólo un paso por detrás. Prefería tenerla un poco por delante, así nada podría atacarla desde atrás, pues estaba él, y por delante lo vería con suficiente antelación. Se mantenía alerta. Siempre lo hacía. Después de todo, era un animal entrando en un territorio que no era el suyo. No sabía si le tomarían por una amenaza. -Tal vez es porque ni el señor Alegre ni yo teníamos malas intenciones hacia las flores. ¿No? O quizás, simplemente, es que les caímos bien la otra vez y por eso nos dejan venir a visitarlas.
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CAPITULO VI: El aguijón del escorpión - Eslabón fuerte, eslabón débil (2ª Parte)

Mensaje  Dayanna el Lun Jul 18, 2011 9:21 am

<Dieter_Sword> (Seguirles había sido tan aburrido como fácil. La voz aguda de la florista no era difícil de camuflar. Así que el suizo había caminado tras ella y tras ese hombre que no conocía. Parecía un soldado. Bueno, no sería una molestia. El era La Muerte Fría. Sabía que Dayanna ocultaba algo, en todo este asunto de los clanes. Tras su aspecto de bibalicona, estaba mezclada en esto. Sale, de detrás de una arboleda)... Vaya, que sorpresa..... (en un susurro)

* Dayanna justo andaba saltando entre las rocas lajadas que formaban ese sendero empedrado que luego se perdía en el Bosque. El sendero no llegaba hasta el legendario Jardín. Para ella, la aparición del suizo supuso un sobresalto y un traspié. Se torció ligeramente el tobillo porque justo aterrizaba de uno de sus pueriles saltos y cayó perdiendo el equilibrio. Su mirada se desvia hasta Dieter_Sword. El semblante de la florista cambia de un segundo***

<Dayanna>*** a otro. Aquel hombre, el día anterior, se había enfrentado a ella. Por todo el asunto de las Hermandades. Ahora era diferente, Dayanna ya había estado en la Torre del Recuerdo. Ya sabía en qué consistía el asunto de la "guerra interna" de Camelot. Aún así, no era nadie para enfrentarse con Dieter_Sword. ¿Pero qué quiere de mi? pensó. Mira a Esthia con el temor en la mirada, luego mira de nuevo a Dieter_Sword: saludos con vos.. de nuevo

* Esthia llevaba un rato notando un olor extraño, pero como no conocía aquella zona, no le echó demasiada cuenta. La mayoría de olores eran nuevos para él. Y tampoco era raro que otras criaturas del bosque les siguiesen con curiosidad. Ellos eran los extraños allí. No se sobresaltó por la aparición del suizo, ya sabía que estaba allí, aunque sí se preocupó por Dayanna, que le había sacado cierta ventaja con sus (...)

<Esthia> saltitos. apenas la muchacha cayó al suelo, recorrió la distancia que los separaba, hasta quedarse junto a ella, de pie. No le ofreció la mano para levantarse, sus ojos escrutaban al recién llegado, por eso no se percató de la mirada de Dayanna. Aunque sí notó el cambio en su voz al saludarle. Se tensó, pero no tocó aún la empuñadura de su espada, que pendía de su cinto, a la izquierda. -Buenas tardes. -saludó.

<Dieter_Sword> (Esboza un atisbo de sonrisa, cuando la florista pierde el equilibrio...Se acerca a ella, y le tiende una mano para ayudar a que se levante) Ni la más discreta, ni la más hábil tampoco (comenta con s rostro inmutable, mientras escruta él también al hombre que no conoce. No le corresponde al saludo, asiente simplemente con la cabeza) Dayanna, Dayanna.... (musita el nombre unos segundos) Me engañaste. (La señala con un dedo, como si regañara a una niña). Y eso está mal. Dijiste que no sabías nada de las hermandades. Y llevas un Martillo. Tú y tus amigas. Y ahora, debo entender que este hombre, va a lucir también el mismo símbolo? (Ahora sí mira a Esthia. Mejor dicho, a su espada. Retira ligeramente su capa, para que asome también el pomo de su ropera) Mal asunto, el de mentir. No es una virtud, no crees?

* Dayanna no coge la mano que Dieter_Sword. El sarcasmo en sus palabras no le gusta. Se levanta sola. Ante Dieter_Sword no puede evitar sentir como sus piernas empiezan a temblar. Sí, el suizo le da miedo: Yo no he mentido!!! Hasta ayer no sabía nad... - se calla. Traga saliva. Maldita sea, por justificarse habla más de la cuenta. Señala a Dieter_Sword intentando que no se note el tembleque de su mano. El tener a Esthia al lado la reconforta -***

<Dayanna> Ahora sí sé qué significa ese símbolo del que presumes - señala el escorpión colgado en su cuello - Ahora sé de qué hablabas ayer. ¿Me hablas tú a mi de mentir? Ese símbolo lo llevan aquellos para los que la mentira es un arte. -niega con la cabeza - No se puede estar orgulloso de apoyar una causa como esa... un Camelot que de la espalda al debil... un Camelot sin magia

* Esthia sonrió al ver la espada. Hum. Eso era tomarle el pulso. Bien. Bien. Ya sabía en qué consistían las peleas de machos. Miradas, frases, gestos... Hasta que uno se retiraba o hasta que se llegaba a la violencia. Lo cual tampoco le disgustaba del todo, porque le permitía sentir el cuerpo del enemigo contra el suyo, el calor y el tacto de la piel en cada golpe, la tensión en los músculos. (...)

<Esthia> Sin embargo, la mención del colgante, de los clanes y el repentino silencio de Dayanna, borraron eso de su mente. Mejor, en realidad, porque sus ojos ya escrutaban demasiado al detalle al otro varón. Así, se fijaron en la muchacha. -Dayanna, cielo... ¿Acaso este caballero te ha hecho algo que haga que sea necesario desnudar el acero?

<Dieter_Sword> (Suspira, tedioso. Los sermones de la florista siempre le han producido ese efecto) Mi querida Dayanna, a mi los clanes me importan menos de lo que crees, y no presumo de sómbolo alguno. Deberías informarte más. Los Escorpiones procuran por el reino tanto como los del Martillo. La única diferencia estriba en que no admiten a los débiles en la cúpula ejecutiva. En los que deben proteger al pueblo. Así que no tergiverses las cosas. Esa es tu magia**

<Dieter_Sword> la del engaño?... Pero como digo, no he venido a hablar de esto....(Se calla cuando escucha las palabras del desconocido, y le mira ahora a él, largamente) Señor, me llamo Dieter Sword. Pensad en lo que signifca este nombre, y seguro que deseareis que vuestra espada se quede donde está. No he venido buscando pelea. Sólo quiero ue me digas, Dayanna, donde está Juan Diego. Y por favor, ahórrate mentir. Sé que aceptó estar con vosotros por dinero.

* Dayanna lo pasaba realmente mal ante los enfrentamientos dialécticos con Dieter_Sword. Era como un pequeño cachorro tiritando y sin palabras ni argumentos. Traga saliva y mira de reojo a Esthia: Nada que sea grave, o por lo menos nada que me importe - respondió al soldado ante su pregunta. Si Esthia supiera que el suizo la luna pasada le había puesto su acero sobre el cuello, probablemente un enfrentamiento llegaría. Pero ella no quiere eso. ***

<Dayanna> ***Obviamente las palabras estaban dejando ver claro que algo había en eso referido a los clanes, y por lo visto, Esthia no había mentido. Dayanna frunce el ceño: ¿Juan Dieguito? - hacía días que no le veía. Y qué tenía eso que ver con el Martillo? Claro, ella no sabía que al suizo le habían embaucado en el escorpión hablándole de que el español formaba parte de su clan - Veo que lo confundes todo, suizo. Me da igual que pongas***

<Dayanna> la mentira en mis palabras, o que te mofes de la magia que yo admiro. Realmente... - traga saliva y suelta, no sin miedo - No eres nada ni nadie para mi

* Esthia arqueó la ceja. Sí, le sonaba el nombre, pero vamos, que no le daba miedo. Tal vez porque tenía su pequeño as en la manga. Aun así, no deseaba entrar en batalla. Por Dayanna. No quería asustarla si se veía obligado a revelar lo que era en realidad. Y estaba seguro de que así sería, pues el suizo tenía mejor manejo de la espada que él, sin lugar a dudas. Él era más de cuerpo a cuerpo.

<Esthia>-Esthia Vikórida, un placer. -Dijo alegremente, cambiando su gesto por una sonrisa, como si el nombre revelado no le dijese nada en absoluto. Prefería dejarle pensar que su ventaja era mayor que la real. Prefería ser "el soldado amable". -Así que busca usted al señor Alegre. ¿Son amigos? -se hacía el tonto, sí. Como si no se notase para qué lo buscaba. -¿Ha mirado en el Flor de Lis?

<Dieter_Sword> (Escucha a ambos. Mira primero al cielo, luego al suelo. SIgno inequívoco de que está perdiendo la paciencia. No es hombre de muchas palabras. Nunca lo fue, ni de pequeño. Reservado, metódico y letal. Siempre consideró que el que mucho hablaba, poco aprendía. studia por unos momentos al llamado Esthia. Y lo calibra como enemigo potencial, en el acto. Sonreía sin motivo, eso significaba que estaba tranquilo. Lo cual le delataba como un luchador.***

<Dieter_Sword> (Memoriza el nombre: Esthia Vikórida. Y respondía con preguntas. No le gustaba. Denotaba inteligencia. Carraspea un poco, mirando de nuevo a Dayanna) Y bien? No me has respondido, Juan Diego. Sé que os veis a menudo. Sé que está en vuestro clan. Quizás eeres tan simple que eres la única que no lo sabe. SI es así, dímelo, y me iré sin perder el tiempo.

* Dayanna da un paso hacia atrás, dejando que Esthia quede interpuesto entre el suizo y ella. Acto reflejo, para sentirse amparada por el soldado. Siente que la protege. Dieter_Sword dirige de nuevo sus preguntas a ella. ¿Por qué? Porque es la debil. Pero ahora el Soldado estaba allí: ¿Acaso no has oido a Esthia? Busca en los Bajos Fondos y no nos hagas perder el tiempo a los demása. No, no lo sé - frunce el ceño y aprieta los labios con rabia.***

<Dayanna>*** ¿Simple?*** Piensa. Bueno, Dayanna, déjalo pasar. El suizo siempre la menospreciaba

* Esthia echó la mano izquierda hacia atrás, hasta tocar a Dayanna, sin fijarse donde ponía su mano, esperaba que en el brazo. Quería reconfortarla. Sus palabras, se dirigieron al suizo, igual que sus ojos, fijos en los de él. Midiéndose. -La señorita Dayanna nunca ha sido una mentirosa. Haga el favor de no ponerla en entredicho en mi presencia. El señor Alegre estará seguramente remojando el gaznate en alguna taberna. -hubiese (...)

<Esthia>añadido una barbaridad relativa a sus genitales, pero por respeto a Dayanna, se contuvo. -Tiene muchas en las que mirar. Allí seguramente encontrará mejores referencias que asustando a mujeres. -una manera velada de llamarle cobarde.

<Dieter_Sword> (Sus ojos destellean ante las últimas palabras del soldado. Cabila unos instantes. Para él, esto siempre había sido un negocio. Mataba por dinero. Y aquí no lo había. de todas formas, ni siquiera se dedicaba a ello ya. Hacía mucho que había aprendido a ignorar las barvuconadas, e insultos. El sólo tenía un objetivo, y era Juan Diego. Pero eso no significaba que aquel petimetre uniformadono necesitara una lección) Está bien, no creo que Dayanna***

<Dieter_Sword> mienta. Y no te averguences, Dayanna, a pesar de que necesites esconderte tras alguien (la ve de refilón, medio cuerpo de ella asoma tras Esthia) He visto hombres que también lo hacían. Eres el eslabón débil. Y eso debilita al grupo. Es lo que nunca habeis entendido. Esthia es un luchador fuerte. Pero tu debilidad le hace débil a él. Me explico (en un movimiento rápido, saca una de sus dos pistolas. Debe haber una distancia de 5 metros. Apunta***

<Dieter_Sword> directamente a la parte visibre de Dayanna, tras el soldado, pues medio torso, así como media cabeza de ella, quedan a la vista). Soy tan buen tirador como esgrimista...(el sonoro "click" metálico denota que acaba de montar el arma). Voy a disparar a Dayanna, el eslabón débil. Qué hará el eslabón fuerte, Esthia? ..Me temo que ahora mismo no sólo estoy asuatando a la mujer, verdad, Señor?

* Dayanna suelta un gemido sobrecogida al ver el arma del suizo apuntándola. Era la segunda vez en menos de dos lunas que el suizo la amenazaba. En ese momento su cuerpo tirita de miedo, ella no está acostumbrada a enfrentarse a esas situaciones. No conoce las armas de fuego, no son muy usuales en Camelot, son objetos de lares muy lejanos. Dayanna se abalanza en un impulso insintivo colocando las palmas de su mano contra la espalda de Esthia. ***

<Dayanna>*** Su mayor esfuerzo ahora era el de contener las lágrimas. El eslabón débil, el lastre... y sí, ahora no era capaz de salir de detrás de Esthia, que ni si quiera sabía qué era el Martillo, pero ahora la defendía. Ahí residía la diferencia básica entre el Escorpión y El Martillo, alguien como Dayanna, para los primeros era alguien débil y un lastre; para los segundos ella era alguien digno de tener en el Clan. Pero en ese momento, Dayanna era débil, no sabía qué hacer. Mira a Dieter_Sword tras Esthia. No le salen las palabras. Tiene miedo

* Esthia se sorprendió. No contaba con armas para atacar a distancia. En eso NO era bueno. No podía vencer a un enemigo que no podía tocar. Pero conocía aquellas armas. Podría acercarse, si el disparo no daba en ningún punto demasiado vital, podría soportar el dolor y enfrentarse a golpes. Ahí ganaría él, seguro, mientras no le dejase sacar el filo. Pero no podía arriesgarse. Para sobrevivir tendría que cambiar y no podía permitirse eso. (...)

<Esthia> No con Dayanna allí. Necesitaba guardar ese secreto.-Tal vez esté equivocado, señor. Dayanna no es el eslabón más débil. Puede que no le iguale en fuerza o destreza con la espada, pero sin duda tiene otras habilidades -no se le ocurría ninguna en ese momento, vale, pero se suponía que era un caballero ayudando a una dama en apuros, ¿no? aggg, qué complicado era todo esto. Mujeres. Por eso no le gustaban, lo complicaban todo. (...)

<Esthia>Se movió, para que su cuerpo quedase completamente delante del de la muchacha. Él podría, por su propia naturaleza, sobrevivir con mayor facilidad. -A diferencia de lo que piensa usted, la "debilidad" de Dayanna potencia mi fortaleza. Será el afán por defenderla lo que me haga no desfallecer, aunque sea mejor que yo con el acero.

<Dieter_Sword> (Asiente con la cabeza) Vuestro gesto os honra, señor.... Veis Dayanna? Sé que me ois, escondida tras las anchas espaldas del soldado. Eslabón débil, eslabón fuerte. El Sr. Esthia hubiese tenido alguna otra opción de no haber estado tú. Pero estás, y le has vuelto débil "Dieter, esto no es necesario"... Bueno, acabemos ya con esta broma. Mi querida Dayanna, jamás te habría disparado. Eres una mujer, y vas desarmada (sus ojos grises se clavan en ***

<Dieter_Sword> los de Esthia. Un destello frío. Y el soldado sabe lo que va a pasar a continuación) AUnque el Sr. Esthia, ni es una mujer, ni va desarmado... (en un segundo, el cañón del arma baja y enfoca la pierna del soldado. Luego, un estruendoso BANG! llena el espacio. La bala penetra cerca de la rodilla del uniformado defensor)... Eslabón débil, eslabón fuerte....

* Dayanna estaba llorando en silencio con un par de lágrimas resbalando por su mejilla antes de que el estruendoso BANG la sacara de sus pensamientos: "eslabón débil.. ¿para qué me iba a querer nadie a mi en su Hermandad o lucha? El suizo tiene razón, no entiendo por qué Io- se dirigió a mi en su carta". Las lágrimas caían por sus mejillas avergonzada y con miedo.. entonces BANG!! Ese fue el primer disparo que Dayanna veía u oía en su vida***

* Dayanna se sobresalta dando un respingo para atrás. Ella no sabe cómo funcionan las armas de fuego, pero su corazón late con rapidez y fuerza tras el estruendo. Sus ojos abiertos como platos miran a Dieter_Sword, de aquella arma sale humo. Mira a Esthia. No sabe qué pasa. ¿Ha gritado? Sí, había gritado. Se lleva las manos a la boca, horrorizada

* Esthia no se apartó. Podría haberlo hecho en el momento en que vio bajar el arma del suizo, pero eso implicaría dejar a Dayanna al descubierto. Podría haberla empujado, pero eso no le garantizaba apartarla de la trayectoria de un segundo proyectil. No. Había que aguantar. Su cerebro se lo dijo en apenas un instante. Instinto. El dolor punzante, el calor, el olor a sangre. Dobló la rodilla y cayó al suelo, apretándose con ambas(...)

<Esthia> manos la herida. Se mordió la lengua para no gritar. Su rostro reflejaba el dolor. era un lobo, más fuerte, más resistente, pero no inmune. Se recuperaría, sí, pero cojearía al menos una semana. Maldito bastardo. Ojalá lo hubiese cogido a solas. Hubiese sabido muchas cosas de él. Y puede que no todas le hubiesen gustado. Levantó los ojos hacia el suizo. Serio. Quería que se fuese, porque si tenía que luchar, lucharía. Aun delante de Dayanna.

<Dieter_Sword> (Guarda el arma aún humeante. Observa el panorama. A Dayanna llorando aterrada, y al Paladín uniformado en el suelo, sujetándose la pierna inútil. No se regodea, ni se siente orgulloso de lo que ha hecho. El tal Esthia ha sido un tipo valiente, y le da mérito en silencio. Pero ésta no es una vida justa, él lo sabe bien. Y tiene que dejar claro quien es. El miedo lleva al respeto. Siempre. Ahora sabía que no se podía bromear ni pavonear delante ***

<Dieter_Sword> del suizo. Se acerca, un par de pasos. Tuerce el gesto, para verle allí tendido. A los dos) Sabed que Dieter Sword os ha perdonado la vida, sr. Esthia.... "Uno más que irá tras de tí, Dieter".... (mira a la florista) Dayanna, un placer como siempre, os daría un pañuelo, pero no soy el bueno en esta función (se encoge de hombros, suspira, y desaparece entre la maleza)

* Dayanna mira a Dieter_Sword con los ojos empapados en lágrimas y las manos tapando la boca. Al ver caer a Esthia rápido se echa de rodillas al suelo junto a él, posando su mano izquierda sobre la espalda del soldado, se inclina viendo su cara de dolor. Siente impotencia y rabia, desconsuelo. Su otra mano se ha posado sobre algo húmedo. La mira. ¿Sangre? De dónde. Busca la herida en Esthia. Ella no sabe qué es un arma de fuego ¿Cómo ha podido dañarle a distancia?? No se lo explica. Siente ansiedad, no soporta ver que Esthia está herido por haberla defendido. Sus lágrimas se multiplican - no.. - 6la voz es entrecortada. Alza la cabeza para mirar a Dieter_Sword cuando dice sus últimas palabras. Esos ojos fríos y grises, clavados sobre su llanto y sobre la sangre de Esthia. Dayanna lo mira con odio, pero no dice nada, le ve irse.

* Esthia se levantó. Con trabajo, pero lo hizo. Mantuvo la mirada en el punto por el que había desaparecido Dieter. "No, Dieter, no te confundas, soy yo el que acaba de perdonártela a ti. Si vieras lo que soy en realidad, no volverías a dormir tranquilo." Sonrió, a caballo entre la ironía y el dolor, pero sonrió. Su atención se centró ahora en Dayanna. -¿Estás bien? -la tela clara de su pantalón estaba teñida de carmín, pero no le echó cuenta.

* Dayanna mira a Esthia entre lágrimas. Parpadea, le parece ver una mueca de sonrisa en su rostro. Mira al frente a la maleza, hacia donde Dieter_Sword ha desaparecido, nerviosa, se reincorpora, mira de nuevo a Esthia. Ante su pregunta asiente. Le parece increíble que el soldado aguante tan estoico: estáis sangrando muchísimo... hay que ir a un sanador.. - le mira y posa la palma de su mano en su mejilla. Le ha salvado la vida. Por lo menos

* Esthia negó con la cabeza. Mentía, obviamente, pero no quería preocuparla. -Estoy bien, tranquila, no es más que un arañazo. -"Suerte que no ha tirado a matar, si no, le habría respondido. Pero no, no puedo dejar que Dayanna vea lo que soy. Es tan tierna, tan dulce... " mientras pensaba esto, su mano acarició la mejilla de la florista. "Si supiera la verdad no volvería a mirarme con esa sonrisa." -Será mejor que volvamos a la villa. Allí me cuentas qué es todo eso de las hermandades y por qué ese tipo busca a Juan Diego. Y no quiero medias tintas, princesa. He recibido un balazo por ti. Me merezco la verdad. ¿De acuerdo? -Y sonrió, como si nada hubiese pasado.

* Dayanna esbozó una sonrisa. Las comisuras de los labios le temblaban. Sentía algo de emoción y mucho cariño por Esthia. Tenía razón, se merecía la verdad. Suspiró. Ella estaba segura de que nadie mejor que él entendería el fondo de la Hermandad del Martillo. Te lo contaré todo, tienes mi palabra

****Narrador del Libro Verde de Camelot: Dayanna debió haber preguntado a Dhunna para tener el permiso de hablarle a Esthia de la hermandad. Al fin y al cabo, Io- había dejado la Voz a Dhunna, ella había de decidir. Pero la florista era impulsiva y entusiasta, y recordaba que en su día las flores Parlantes le habían abierto la entrada del Jardín al soldado. Además, le había salvado la vida. Era un hombre bueno, un hombre honrado. De camino ***

*** a la villa, por el Bosque, Dayanna fue contándole todo lo acontecido al caballero Esthia: la búsqueda de Io-, cómo hallaron la Torre del Recuerdo, el Libro Verde. Gesticulaba con una margarita en mano entusiasta de las Historias. Así fue como el Soldado Esthia, conoció secretos más allá de los suyos propios, y comenzó a entender lo que sucedía en Camelot***




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* Dayanna había llegado hacía ya un rato del Bosque Norteño de Camelot, al que la Dama Nienna había bautizado como Bosque Feliciana. Hacía ya varios días que Shanae_, Dhunna, África y ella habían estado en la Torre del Recuerdo, averiguando los entresijos de la Hermandad del Martillo. Ahora ya sabían cual era su sino. Dayanna había tenido enfrentamientos con un escorpión, el suizo, que buscaba a Juan_Diego Alegre. Mas ni ella ni ninguna de sus hermanas de Clan (de momento todo chicas), sabían nada del Tercer Clan. Dayanna se encuentra en su puesto de flores, como cada tarde, en la Plaza Mayor de Camelot

<Shanae_> Shanae había tenido otra pesadilla aquella noche, no había podido dormir bien y se levanto algo angustiada sin saber el motivo, claro que no sabía lo que había ocurrido cuando dejo a Dayanna la otra tarde pero quizás fuese por eso su falta de sueño, así que para quitarse esa angustia del cuerpo decidió ir a ver a la florista a su puesto de siempre, llevaba un trozo de bizcocho que compro pensando en ella y que parecía recién hecho, y no por ella que eso era lo mejor, sus dotes de cocinera eran horrorosas, así que llego a la plaza y vio el puesto al otro lado)

* Dayanna mira a Shanae_ y sonríe al verla llegar a su puesto de flores. Pone los ojos en blanco al ver el escote de la amazona, como ya es costumbre, y alza la mano para saludarla. -Hola Hermana!! - grita en medio de la Plaza Mayor. Enseguida se tapa la boca con la mano. Lo suyo no es la discreción

* Alys- camina de la mano de Najwa. Ambas habían salido de la torre para ir en busca de algunos ingrecientes que Alys necesitaba para realizar un experimento. El último ingrediente que le quedaba por comprar sólo podía encontrarlo en una pequeña floristería a la que había visitado algunas veces- Resina de Lirio -Le dice a Najwa , distinguiendo de lejos la figura de Dayanna. Nunca había hablado con ella , tan solo se limitaba a comprar y a marcharse.

* Najwa no se niega a darle la mano, aunque le hace gracia... Siempre le "molesta" que le traten de niña, por su aspecto, pero hace cosas de tal. La mira y niega despacio: Resina de Lirio... para qué? Es demasiado...empalagoso:Mira el puestecillo a los lejos y cae en la cuenta de que se dirigen hacia Dayanna, aquella con la cual ya tuvo unas cuantas palabras. Sonrie ampliamente: Aunque yo también tengo que comprar algunos ejemplares para mis aceites...

<Shanae_> ( Observo de un lado a otro en cuanto Dayanna abrió la boca, desde luego que si las descubrían seria por el ímpetu de esta, pero sonríe, francamente si lo sabían o no la daba igual, no hacían nada malo, solo preservar la magia que poco a poco se iba extinguiendo, cuando llego al puesto sonrió a modo de saludo) que tal estas hermanita ¿ ( le hizo gracia llamarla así) te traigo un bizcocho por si tenias hambre?

* Dayanna sonrie a Shanae_, más aún cuando usa el diminutivo con ella. Se había vuelto una costumbre para todos los que le tenían aprecio. Sí, quizás simple, como decía el suizo, pero le hacía sonreir. Mira el bizcocho y sus ojos se abren de par en par: oh.. jolínchines.. con el hambre que tengo!! - no se le dan bien los secretismos, ni es muy observadora, así que de momento no se ha dado cuenta de que Najwa estaba en la Plaza. Quería hablar "la perfumista". Coge el bizcocho que Shanae_ le ofrece y se lo zambulle en la boca, manchándose los mofletes de nata y chocolate

* Najwa mira a Alys marchar, se ha debido de dejar el dinero en la torre y ahí estaba...sola. Aún con todo, no iba a dejar de acercarse al puestecillo, y allí que va. A pesar de estar ya metida en los asuntos de la hermandad, niega dejar de lado su profesión...Pero además tiene que hablar con Dayanna, de un tema que intuye sabe más que ella...: Buenas tardes señoritas...(...)

<Najwa> se queda a unos pasos del puesto haciendo una reverencia como saludo. Sonrie a ambas muchachas, pero se queda mirando a Dayanna...La mira masticar y ensuciarse de bizcocho, algo que le hace gracia.: Que aproveche...espero no interrumpir nada importante..

* Eiden estaba en el mercado cerca del puesto de Dayanna a la cual conocía vagamente. Andaba regateando con un mercader de especias cuando a sus fosas nasales llego aquel olor dulzón que detestaba... Jazmines… sin pensarlo giro su cabeza hacia la derecha y la vio. Alli estaba la nueva incorporación de su Hermandad la pequeña Nawja.Sin pensarlo cogio la bolsa de especias y dejo tres monedas de cobre en la mano del tendero el cual pedia más **

<Eiden>Por lo que Eiden se llevaba pero cuando fue a protestar se encontro con aquellos ojos negros que no ofrecian discusion alguna tres era el justo pago. No le dio tiempo agradecer su compra cuando el hombre ya se alejaba de alli y se dirijia hacia el puesto de flores de Dayanna.

<Shanae_> ( Abrió mucho los ojos viendo como prácticamente Dayanna engullía y se piensa si el próximo día traerle un bocadillo gigante de carne macerada con tomate " quizás eso la alimente mas que el bizcocho) ten cuidado no te atragantes ..( No había casi ni terminado la frase cuando escucho una voz desconocida que la hizo girarse lentamente y ver la reverencia, parecía una persona muy educada y con buenos modales, lo que se supone que debería ser una dama de esas que tanto decía Dayanna, quizás de esas que también esperan 4 años para mantener relaciones ¿, negó con la cabeza quitándose esa idea de la cabeza y sonrió amable) buenas

* Dayanna había conocido a Najwa unas bastantes lunas atrás. La mujer le dio un brevaje mágico mediante el cual, ella y sólo ella (puede que el español también..) era capaz de comprender a Urgy cuando "hablaba". Pocos días antes y, a petición de Najwa, Dayanna le mostró el Jardín de Flores Parlantes. La florista era una muchacha bastante ingenua y jamás habría pensado que le estaba mostrando a un miembro de otra Hermandad el camino hacia uno de los ***

<Dayanna>****lugares del Martillo. Najwa decía ser perfumista, y el trato con Dayanna siempre lo había tenido de manera correcta y agradable. Al verla llegar Dayanna se reverencia tal y como en su día Cortney la enseñara, de muy buenas maneras. A continuación se limpia los mofletes con las mangas del vestidito rosa sucio, eso no queda tan digno del protocolo *
<Dayanna> Saludos con vos, Najwa... ¡Justo antes pensaba que quería encontraros para pediros.... un favor - lo último lo susurra - aunque bueno.. fue parte de un trato - le guiña un ojo toda inocente ella

* Najwa alza el gesto... no cae en la cuenta de ningún trato, pero nunca se niega a un favor si después....se lo devuelven. Está apunto de contestar a la chica, cuando su naricilla empieza a menearse disimuladamente...Sonrie girando el rostro a su izquierda...Ahí estaba, aquel chico de la hermandad Eiden...No puede evitar sonreir y esperar a que estuviese más cerca para dedicarle una reverencia - Digame Dayanna, qué favor necesita, estaré encantada de poder ayudarla...

* Eiden no tardo mucho en llegar al puesto donde acababa de llegar Najwa - Buenas tardes señoritas.. -Sonrio afable aunque el gesto no llegaba a sus ojos los cuales estaban fijos en su "hermana" pero educadamente se giro hacia Dayanna y Shanae_ y saludo con un suave cabeceo, sonrio a ambas para despues observar las flores del puesto.

<Shanae_> ( Miro a ambas mujeres hacer reverencias acaso estaba de moda hacer eso, ella mejor no inclinarse o enseñaría de mas de lo que enseñaba, pestañea al ver a un incorporado mas, vaya parecía que Dayanna iba a tener trabajo, así que dio unos pasos atrás pensando que eran clientes habituales pero sin separarse del puesto) Buenas ( volvió a contestar por el nuevo saludo) os ofrecería bizcocho pero ha desaparecido misteriosamente ( ríe levemente mirando de nuevo a Dayanna)

* Dayanna sonrie a Najwa ante su contestación cuando Eiden llega junto al puesto de flores. Ladea la cabeza para mirarle. No conoce a ese hombre, no recuerda haberle vendido jamás ni una flor. Es más, no recuerda haberle visto pasear por la Plaza Mayor ni sus alrededores. A la florista le llaman profundamente la atención sus ojos, mejor dicho, su mirada. Frunce ligermante el ceño, y corresponde a la reverencia. Saludos, señor... ¿venis buscando flores? - no se había olvidado de Najwa, pero con ella tenía más trato y suponía que no tendría problema en esperar. Además no quería hablar del Jardín de las Flores delante de un desconocido, ni de Urgy, ni del foso. Lo que no sabía era que Eiden y Najwa ya se concían.

<Najwa> Creo que este ...hombre -Tono burlón donde los haya-Viene a observarme....y a dedicar miradas, verdad? -No, no es esa mujer tan recatada como Shanae_ puede pensar u observar. Es...sutil, nada más. Sonrie ampliamente a Eiden, y vuelve a mirar a Dayanna a la espera de que hablase, aunque supone que delante de él no le dijese nada...

* Eiden era un hombre de unos ventitantos años, de cabellos negros recogidos en una cola de la q se escapaban varios mechones porque aun no tenia el cabello lo suficientemente largo para q aguantase, su tez estaba morena por el sol, su aspecto era un tanto desaliñado barba de varios dias que necesitaba un buen apurado pero aun asi sus ropas estaban impecables y eran de buena calidad botas de gamuza, pantalones marrones, camisa beige y chaleco negro de piel. Sonrio socarron ante la burla de Najwa pero miro a Dayanna -mi nombre es Eiden vivo en la torre del puerto.. -no habia mucho mas q decir en aquella torre vivian los de la hermandad de la Llave.

<Shanae_> ( Seguía la conversación atenta de todos cuando escucha una voz mas que conocida, alzo la cara hacia ese tejadillo bajo para ver a Raizagast, sonrió de medio lado y le hizo un pequeño gesto con la cabeza para que bajase de allí, le sorprende que aunque salude con educación este no haga alarde de sus buenos modales físicamente, es decir bajar y saludar desde el suelo, luego ladeo la cara hacia Najwa) si os acosa sexualmente dejármelo a mi. ( claro que no tiene mucho conocimiento de los componentes de la llave, pues eran la ultima hermandad en incorporarse a pesar de tener tanto pasado)

* Dayanna parpadea, primero mirando a Eiden para posar luego su mirada en Najwa. *¿sólo viene a observar y dedicar miradas?* Dayanna se frotó la barbilla pensativa, era un poco extraño. -Encantada Eiden, mi nombre es Dayanna - se presenta ante aquel hombre, ya que él lo ha hecho para ella. Se encoge de hombros ligeramente y mira de nuevo a Najwa pensando que será su marido o algo así. -Bueno, cuéntame tú primero.. ¿qué te trae a mi puesto?*las miradas de Eiden le ponen nerviosa, pero trata de simular. Solo hacía dos días que había pasado lo de la Torre, ahora le parecía que cualquiera podía estar entre las sombras de todos esos extraños asuntos que acontecían en Camelot

<Najwa>Pues....- deja de centrarse tanto en Eiden, es curioso que pase por allí... en cierta manera no aguanta esos aires. Y menos mal que Najwa no sabe lo que está pensando Dayanna, pues no dudaría en poner grito en viento! :He venido para recoger algunas flores para mis aceites esenciales y preguntar por los rumores que corren por el Reino sobre una...guerra? -Mientras dice todo esto, olfatea lirios, azaleas, margaritas y demás que hay(..)

<Najwa>por el puesto... Quitandole así miga al asunto y que la florista no se pusiese nerviosa...No tiene idea de sus aventuras en su Torre, ni ella le ha dicho que pertenece a ninguna hermandad, ventaja en su favor.-Aunque ha mencionado favor....estoy intrigada...

* Dhunna baja de su habitación en la taberna. Esconde bajo sus ropas el colgante que recibió hacia dos dias, el hada, y se ajusta al dedo indice de la mano izquierda el anillo con el martillo grabado. Antes no lo hacia pero ahora sale siempre con la daga colgada de su muslo. No iba a llevar la espada pero sí la daga, ya no se fiaba ni de su sombra....y así sale a la calle dispuesta a llegarse hasta el puesto de flores de Dayanna , y si encontraba a Shanae_ por el camino, pues mejor que mejor....camina calmada, en apariencia inalterada, pero sin poder evitar estar con los sentidos alerta pudiendo palpar esa tensión en el ambiente del reino.

<Eiden> buenas tardes... * se despide del amante de la joven que no conoce y se centra en la conversaciçon de Najwa con Dayanna - esperemos que no se haya acabado el jazmin.. verdad? - la mira burlon aunque vuelve su ateción a Dayanna esperando la respuesta sobre los rumores - ciertamente seria interesante saber si son ciertos esos rumores que dicen sobre las hermandades

<Shanae_> ( Da un besito en la frente a Raizagast no era lugar ni momento para cosas mayores, aunque posiblemente Dayanna pudiese soltarla lo de los 4 años y esas cosas aun con ese simple beso y así se despidió del vampiro) Hola Rai... no sé si conoces a todos.. ( indico quien era quien y luego ella tendiendo la mano a cada uno se presenta como debía) Shanae... ( pero detuvo la mano a medio camino, porque preguntaba aquella mujer por aquello ¿ en su rostro se noto el cambio de la amabilidad a la sospecha, ella no era tan inocente como Dayanna)

* Dayanna sonreía a Najwa,, sonreía hasta que deja de sonreir. Es transparente y cuando Najwa saca el tema de la "guerra de Camelot" su rostro palidece y la sonrisa se le borra. Si hubiera sido más perspicaz o algo más conocedora del Arte del engaño, efectivamente, ni Najwa ni Eiden hubieran notado nada. Pero su rostro lo dice todo. Traga saliva, mira las flores y comienza a toquitearlas. Intenta mirar a Shanae_ con disimulo, un disimulo del que ***

<Dayanna>***carece, sonrie a Eiden y a Najwa, con esa sonrisa forzada que demuestra que está sudando por no saber por dónde salir. Baja la mirada de nuevo a las flores, coge unos azahares: ¿lirios...digo.. jazmin!!!? Sí, claro.. ¿¿cómo no voy a tener yo jazmín?? - suelta el azahar y coge un lirio. Vamos que solo le falta sacar una pancarte

* Dhunna al poco ya ve a pocos metos el puesto de flores de Dayanna y....entrecierra los ojos viendo demasiada concurrencia a su alrededor...."solo estaran comprando flores, no te alarmes! " se dice a si misma, pero despues de lo del suizo ya no sabe que pensar....asi que se termina de acercar al puestecillo y no le gusta nada ver a Dayanna tan alterada buenas tardes Dayannita..... mira de soslayo a los otros dos y saluda con la cabeza a Shanae_ que anda por ahí, pero todo de lo más casual. Vuelve a sonreir a Dayanna esperando que la mire, saben leerse la una a la otra - que tal?

* Najwa mira a Shanae_ con una sonrisa de medio lado... luego a Dayanna, sus gestos las delatan. Sí, saben y no poco...Esta es la suya. Mira a Eiden aún con esa sonrisa en su rostro, y seguido arrebata la flor de la mano de Dayanna con delicadeza..-No vengo a por jazmín milady...no tema no venimos hacerles ningún daño, solo queremos saber de esos rumores....-Aún cerca de Dayanna, se gira para mirar a Dhunna...le hace reverencia por cortesía, pero espera respuestas.

* Eiden ni se inmuta por el nerviosismo de Dayanna, su gesto es neutral aunque despues mira a Najwa con gesto complice - como dice mi "Hermana" no venimos buscando problemas pero.. si es cierto que hay problemas entre el Martillo y los Escorpiones ..- no acaba la frase y astutamente su voz se ha vuelto un murmullo que solo escuchan ellos.

* Dhunna no ocula su anillo, esta claro y escucha perfectamente las palabras de Najwa, no en vano tiene buen oido, algo bueno tenia su raza....y a cada cosa que dicen son más evidentes sus intenciones hasta que habla Eiden y ya es más que claro. Se tensa, y esos quein narices eran? No tenian bastante con lo que ya tenian?? Su ceño se funce levemente cruzandose de brazos - quien lo pregunta? -dice nada más en casi un murmullo pero segura de que la escucharán.

<Shanae_> ( su gesto pinta serio y casi al saludo de Dhunna hasta parecia tosco pero la saludo , miro a Dayanna con ojos que decian tranquilizate estamos las 2 miraba alternativamente a aquella pareja extraña , de su muñeca colgaba el martillo junto a una escama de dragon azul ) nosotros no buscamos pelea de ningun tipo , pero tampoco nos quedaremos quietos si nos tocan.... " la moral "

<Dayanna>tic, tic, tic, tic...la horma del austero zapato de Dayanna contra un adoquín. Está temblando. Realmente empieza a pensar que todo lo que decía Dieter Sword es más que cierto. Es el eslabón débil. No es capaz de hacer frente a esa "guerra", le viene grande. ¿Qué pinta ella? No es poderosa ni sapiente. No es nadie***

* Dayanna mira a un lado, a Eiden, apenas unos segundos. No aguanta la mirada a alguien como él. Demasiado misterio en esos ojos. Sus ojos se mueven hacia Najwa. Traga saliva. La llegada de Dhunna le había hecho tranquilizarse, un poco. -Na... Najwa? - le mira directamente, con esos ojos llenos de inocencia. Esa mujer había sido buena con ella. La mira con algo de temor - ¿Herma? eres....¿quiénes sois?

* Najwa está tranquila, a pesar de que ahora les superan en número, pero nadie debe de temer. Es la que menos quiere problemas. Mira a las otras dos chicas y las escucha, no sin antes olisquearlas...Hace reverencia y sonrie amable:-Disculpen...Mi nombre es Najwa Karim, y junto con mi hermano Eiden, componemos parte de la hermandad de la Llave.-Vuelve la mirada a su hermano aisntiendo y después a Dayanna - Somos los que menos buscamos una guerra, si queremos saber información es para saber a qué atenernos... No se...asusten...

* Eiden observa en silencio las nuevas incorporaciones una drow y el q esta tras las muchachas que no se ha presentado se acerca a Najwa y la coje del brazo suavemente,- creo que las señoritas no entienden de que les hablas Najwa.... y estamos ante un grave problema... - mira a Dayanna y despues al resto - ¿sois novicias verdad?

<Shanae_> ( Porque no sabe lo que piensa Dayanna que si no de la colleja que la metía se comía las petunias, pero la preocupa su estado de nerviosismo, no era normal en ella, acaso había pasado algo que no sabia ¿ pero parecía tan tranquila hacia unos momentos, las palabras de Najwa parecían relajar algo de la tensión aparente, pues aunque por fuera parezca ceder por dentro estaba a la que saltaba, su ojos verdes jade porque el oliváceo hace rato que se esfumo se posan en el hombre) sinceramente señor Eiden. Lo seamos o no creo que en la situación en la que estamos los jueguecitos sobran.

* Dhunna observa a Najwa y a Eiden - encantada....-dice a Najwa ante su presentación. Pero por un momento entrecierra los ojos ante la menciónd e esta nueva hermandad de la que ella no sabia ni que existia. Otra hermandad....más problemas? REsopla pasandose la mano por el pelo mirando a Shanae_ y Dayanna, para luego volver los ojos a los otros dos - llamandonos novicias me da que pensar que mucha experiencia tiene usted -mirando a Eiden**

<Dhunna> sobre esto de las hermandades, así que no entiendo en absoluto a que de sus preguntas....-conserva la calma, no parece que tengan que ponerse a la defensiva, pero es bueno saber que hay otra hermandad....aunque a saber de que pie cojean estos.... - quizá deban ustedes contarnos algo sobre su hermandad....

* Esthia aún cojeaba. Y más que le faltaba. La herida estaba casi sanada, pero tenía que disimular. Nadie podia saber que se recuperaba con mayor rapidez que un humano. Así que así iba hacia el puesto de Dayanna, cojeando un tanto exageradamente. Pero era lo que se esperaba de una herida como la que le había hecho Dieter. A lo lejos distinguió sus voces. Estaba con la mujer que había conocido el día anterior y con la señorita Dhunna. Él la recordaba, pero ¿ella a él? Ahora lo averiguaría. En cuanto llegase hasta ellas y se detuviese a su lado, deseándoles buenas tardes.

**Tu puedes hacerlo.. como que no eres nadie? Dayanna.. tu tenacidad ha logrado lo que en años nadie consiguió, darle alas a la magia... **Ese susurro se hacia eco en la brisa que recorria las flores que Dayanna, con sus manos iba acariciando

<Dayanna>***Mientras los que se aglomeraban en su puesto de flores intercambiaban las palabras adecuadas para alcanzar a conocer los entresijos de las distintas Hermandades, y sacar a la luz los secretos que cada unos guardaban en su bolsillo, una pequeña brisa de aire llegaba desde un lugar más allá del Bosque. Le parece escuchar el susurro de las flores. Frunce el ceño y, ahora sí, clava la mirada en Eiden: ¿Novicias? Puede.. en cuanto a lo que***

<Dayanna> secretos se refiere, en cuanto a lo que guerra y enfrentamientos sea, totalmente novicias somos. -le mira con calma, y sosegada, pues eso es lo que ha sentido hacía un instante por esa brisa -No en cuanto a otras cosas. No somos novicias de los misterios de Camelot, pues el Reino a todo el que quiere ver se lo muestra. Somos novicias para enfrentamientos de su gente. Y no queremos tenerlos con nadie - mira a Najwa - ¿debemos temerlos?

* Najwa después de sentir como Eiden le coge del brazo, y dice novicias, mira a las chicas... mueve la naricilla mientras que la brisa que siempre le acompaña, trae esencias nuevas. No se gira, no hace nada, tan solo mira...Asiente ante algo que ellas no pueden ver. Sonrie, ha visto suficiente...No dice nada, no contesta a Dayanna...SOlo espera más reacciones..

* Eiden mira a todas las mujeres que alli hay, afortunadamente Najwa callo, primero miro a Dhunna y contesto a su pregunta - Mi nombre es eiden soy miembro de mi hermandad desde hace .. unos cuantos años- despues miro a Dayanna y Shanae_ comprensivo - no creo q la calle sea el mejor lugar para tener esta conversacion sobre quienes somos mi hermana y yo... mas en la biblioteca de vuestra casa deberia haber informacion sobre lo que no sabeis..

<Eiden> Si lo deseais nosotros no tenemos problema alguno en contaros ciertas cosas, pero no aqui ni ahora... si lo deseais alguna noche podriamos vernos en un territorio neutral- miro a todas esperando su respuesta

<Shanae_> ( Sonrió al ver que Dayanna recuperaba confianza aunque no se escaparía de preguntarla mas tarde, vio aparecer la figura de Esthia cojeando y frunció el ceño apartando la mirada de Eiden por unos instantes, en su cabeza comenzaba a fraguarse posibilidades del porque aquella cojera, solo espera que fuese que Dayanna sin querer le hubiese pisado un juanete) estas bien Esthia ¿ ( pregunto en un susurro antes de volver a mirar a Eiden y asentir) y esta es mi pregunta ¿ si no es indiscreción.. Claro.. como sabíais donde preguntar ¿ acaso vais preguntando a todo el mundo ¿ ( porque eso sí que la sorprende que ellos supiesen mas que ellas mismas)

* Dhunna esta a punto de reponder a Eiden cuando ve llegar a Esthia y sonrie levemente -vaya, saludos soldado -mira su pierna, de la que cojea y con un deje de cierta bromilla le espeta ya ha vuelto a meter la pata? - él es listo, el sabe pq lo dice y así tb sabe que le recuerda, claro. Luego vuelve su mirada a Eiden y asiente me parece bien, deseo como vosotros saber más de vuestra hermandad, pero si, es cierto lo que dice mi hermana -se rasca la mejilla con la mano izquiera, viendose de nuevo el anillo - como sabiais donde preguntar?

* Esthia obsequió a Dhunna co la mejor de sus sonrisas. Se alegraba de que le recordase. -Buenas tardes, señorita Dhunna, me alegro de verla. Ya ve, uno, que es bastante patoso y se mete en jaleos por no saber tener la boca cerrada. -No iba a echarle culpas a Dayanna. Era su responsabilidad. -Buenas tardes también al resto. 6-saludó con una sonrisa cordial. Le guiñó el ojo a Dayanna, con complicidad.

* Dayanna baja un poco el rostro, colorada, con una sonrisa de complicidad hacia Esthia. Resopla. Todavía recuerda cómo la defendió. El Soldado le ha sacado de su pequeño momento de "crisis" frente tanto secretismo. Dayanna no es afín a ese tipo de conductas, le ponen nerviosa y es demasiado transparente. Ante la pregunta de Eiden y la afirmación de Dhunna, Voz de Io-, el Hermano Mayor, ella guarda silencio. Pues como Io dijo, las decisiones***

<Dayanna>***era Dhunna aquella que podía lleva a cabo el cometido de tomar las riendas. Todos se fíaban de ella ciegamente y con la más pura de la lealtad, la amistad. Mira a Najwa de reojo y luego a Eiden de nuevo. Cuando Eiden menciona los escritos de "su orden" piensa en el Libro Verde de Camelot. Seguro que en él todo lo que había de saberse sobre la Llave estaba reflejado. Guarda silencio y espera la respuesta de Eiden

* Najwa sigue al lado de Eiden sin abrir la boca. Habló suficiente y está con Eiden, no es lugar...Mira a Esthia, jamás le había visto, pero ante todo educación y cortesía, reverencia para él. Vuelve a mirar a las chicas...Todos tienen pinta de ser de la Hermandad...Espera a que Eiden termine de hablar, es el que más sabe...Con una reverencia, cuando este acaba de hablar, se retira...

<Eiden> es facil.. solo preguntamos por la guerra.. el nerviosismo de Dayanna era evidente.. luego - señalo a Shanae_ - la pulsera.. el temor en vuestros ojos.. ante lo desconocido.. solo hubo q unir cabos.. mas cuando entendais quienes somos comprendereis cual es el lugar de La Llave en el mundo...asi que .. os invitamos al lago al anochecer.. espero veros alli .. a todos..- hizo una leve reverencia - ahora debo retirarme.. y vosotras debeis pensar.. buenas tardes

<Shanae> ( asiente a lo dicho , que realemnte poco se ha enterado porque paso una mariposa y se la fue el santo al cielo , pero si ha de ir a algun lado claor que ira y mas ha hablar con la hermandad de la llave , eso si antes tenian que informarse ellas un poco aparte , porque una cosa es lo que te dicen y otra las que ocultan ) me parece bien

* Dhunna se limita a asentir a Eiden.....luego ya lo comentaria con los demás pq eso de que su palabra vaya a misa no le va nada. Suspira en parte aliviada, liberando algo de la tensión acumulada, y ahora se vuelve hacia Esthia y le sonríe- tiempo hacia que no le veia, como le va? Aunque ya veo que no demasiado bien...-al verle cojear claro pero le tiende la mano para estrecharsela.


Última edición por Dayanna el Mar Jul 26, 2011 3:30 pm, editado 1 vez
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Re: CAPITULO VI: El aguijón del escorpión - Eslabón fuerte, eslabón débil

Mensaje  Dhunna el Lun Jul 18, 2011 10:02 pm

**Narrador del Libro Verde : Y debido a ese incidente fue como Esthia acabó siendo reclutado por Dhunna para la Hermandad del Martillo**

* Dhunna Suspira en parte aliviada, liberando algo de la tensión acumulada, y ahora se vuelve hacia Esthia y le sonrie tiempo hacia que no le veia, como le va? Aunque ya veo que no demasiado bien...al verle cojear claro pero le tiende la mano para estrecharsela. Al fin y al cabo sentia que sabia más de lo que debia saber de aquel hombre.

* Esthia observó en silencio la escena que se desarrollaba a su alrededor. Dayana le había contado por encima qué era eso de las hermandades, pero aún tenía muchos huecos en esa información. Y le interesaba. Sobre todo porque quería saber a qué atenerse y en quién confiar.No me puedo quejar. Mi viaje ha sido largo y no ha salido todo como esperaba, pero bueno. Si la Diosa lo ha querido así, por algo será. ¿Me dejan invitarlas a un trago, señoritas?

* Shanae se despidio de Dayanna que parecia tener prisa , lo mismo se estaba meando o a saber que , pero lo vio salir corriendo , lo mismo el bizcocho caliente la sento mal al comerselo d eun bocado , sonrio ampliamente pegandose al brazo de Esthia de golpe al oir la palabra trago) por mi encantada ¡¡¡ y si es ron mejor ¡¡ y asi nos cuentas que te ha pasado en la... pierna ( sonrie divertida de nuevo )

* Dhunna asiente ante las palabras de Shanae será un placer acompañarle, soldado....y en efecto, la intriga su herida en al pierna, tiene que ser reciente pq sino no cojearia tanto ya....recuerda como sanó de rapido con la paliza de la mascota del drow que le atacó ese dia un buen vino,...eso es lo que nos hace falta

* Esthia : Lo que ustedes quieran, señoritas. ofreció un brazo a cada una de las mujeres y echó a andar, aún cojeando, hacia la taberna. -Tenemos hasta que se me agote la paga para que disfruten.

* Shanae¦ pues espero que sea una buena paga Esthia ¡¡.. porque por mi parte le doy al vicio cosa fina ( refiriendose al ron claro de sus otros vicios mejor no hablar de momento ) de todas maneras si me paso procurare pagar aunque sea a medias , que aun falta mucho para la proxima paga .

* Dhunna posa su mano en el brazo de Esthia pero sin apoyarse, que el cojo era él. De todos modos no esta aun muy acostumbrada a eso de que las mujeres tomen del brazo a los caballeros, así que lo hace de forma algo torpona. Al poco acaban llegando a la taberna y pasan los tres. La drow señala una mesa vacia id para allí, ya traigo yo las bebidas mira a Shanae ron y... usted Esthia?

* Esthia se echó a reír, metiendo una mueca de dolor en medio, al apoyar la pierna. Ains, era horrible tener que fingir una herida que ya no dolía. Le daba la sensación de que se notaba que estaba haciendo teatro, pero no podia hacer otra cosa, no era normal que un humano se recuperase tan rápido. Al llegar, se sentó, como aquel que no podia caminar más. -Cerveza, cerveza. Yo soy muy clásico para estas cosas. -luego miró a Shanae -No es mala paga, pero es de soldado raso. Aunque como hago más guardias que el palo de la bandera, pues algo más me saco. sobre todo ahora, que he vuelto del viaje solo. Ains... en ese momento echó de menos aquellos ojos rojos. Pero bueno. No era la primera separación. Tal vez sus caminos volvieran a cruzarse. Mientras tanto, tenía que seguir viviendo.

Shanae ¦ si ron ... gracias Dhunna( la pobre amazona incluso busco un cojin en la taberna para ponerlo encima de uno de los asientos y que Esthia pudiese estirar la pata .. digo la pierna ) bueno pues entonces no abusaremos .. ( le guiña un ojito antes de tomar asiento al otro lado de la mesa , apoyando los codos para mirarle ) y que tal el paseo ayer con Dayanna ?..( se denotaba rintintin pues como no sabe sus gustos cree que le gustaba Dayanna ) tan fiera fue como para dejarte asi ?

* Dhunna se aleja de ambos hacia la barra, donde pide la jarra de cerveza, el vaso de ron y la copa de vino. Espera unos minutos y les sirven cogiendo los tres envases con las dos manos. cuidado que voy!! dice llegando a la mesa descargando jarra, vaso y copa, con cuidado. Ve como Esthia tiene la pierna en alto está comodo? y se sienta en una silla vacia frente al soldado, con Shanae a su lado. A la espera de seguir escuchando la conversación que ya habian empezado ellos.

* Esthia dejó que le mimasen un poco. Tampoco estaba mal sentirse el centro de atención alguna vez. -Perfecto, muchas gracias. Creo que alargaré mi convalecencia, si voy a estar tan bien atendido. Y con Dayanna, el paseo fue muy bien, hasta que nos topamos con un amigo y la cosa se torció un poco. Nada demasiado grave, pero todo sabemos que los escorpiones pican cuando se sienten amenazados.

Shanae ¦ ( sonreia por las primeras palabras de Esthia y ayudo a Dhunna con la copa cogiendosela de la mano casi , no creia necesario el tener que tratarla como a una superior y si asi debia de ser nadie la habia dicho nada , para ella seguia siendo su amiga , pero segun miraba a Dhunna agradeciendola la bebida abrio mucho los ojos y de golpe miro a Esthia ) como ?.... un escorpion ?....te refieres al animal no ?... ( porque queria negar que fuera la hermandad porque se pondria de muy mala uva )

* Dhunna se lleva la copa a los labios pq de pronto ha notado la garganta seca ante las palabras de Esthia y su mirada se ensombrece casi sin querer....sabia de la amenaza que habia recibido dayanna unos dias antes y ahora.....que ocurrió? quien fue el escorpión...... dice menos serena y distendida que antes, queria saber la historia y empezaba a molestarla que no pudieran salir a la calle tranquilas. Deja la copa y juguetea con el anillo que lleva. Por supuesto que no queria que nadie la viera como a un superior! seguia siendo la de siempre....aunque al parecer con algunas responsabilidades más.

* Esthia las miró alternativamente. ¿Por qué se alteraban tanto? No había pasado nada. Aún no comprendía muy bien el alcance de la rivalidad entre Martillos y Escorpiones. Ni siquiera sabía que los miembros de su propia manada estaba ahora en que sería su clan rival. -Dieter, dijo que se llamaba. Un hombre interesante. -y tanto le había llamado la atención, pero no reveló ese dato. En realidad, cualquier hombre lo hacía. Se fijaba en ellos, los estudiaba. Algunos le gustaban, otros no. Y el suizo tenía una actitud que le resultaba interesante, aunque sólo fuese como rival. O no. Vino preguntando por Juan Diego Alegre, ¿saben quién les digo? Ese español que ronda por ahí, metiéndose en líos. Un buen tipo. El caso es que como Dayanna no le dijo nada, porque no lo sabía, se alteró y empezó a asustarla. Ahí nos "enfrentamos". Verbalmente, nada más. Empezó a decir cosas sobre eslabones fuertes y débiles y bla bla bla. Ya saben, es de esos que piensan que el mejor es siempre es más fuerte. El caso es que quiso ponerme a prueba y me hirió. Nada grave, sólo me ha dejado unos andares muy chulos durante unos días.

Shanae ¦ otra vez el mismo ... ( bufo y nego con la cabeza , ese tio se habia propuesto amargarle la existencia a Dayanna y no puede mas que darle vueltas a la cabeza del porque de aquello , Dayanna segun un pequeño punto de vista no suponia una amenaza pero segun el punto de vista de Shanae era muy importante , no debia caer en manos de aquel tipejo , siente rabia de no haber podido ir con ellos , aparte de culpabilidad , luego mira la pierna de Esthia comprendiendo junto a sus palabras lo ocurrido ) Gracias por protegerla Esthia .. si no fuera por ti a saber que hubiese pasado.. ( apreto uno de sus puños encima de la mesa para tranquilizarse ) ya van 2 veces Dhunna

* Dhunna escucha con atención a Esthia y siente que esa furia socabada que siempre intentaba ahogar, lo que su instinto drow la hacia ser realmente, pugna por salir a relucir, haciendo de nuevo verlo todo bajo un velo rojo.....Respira varias veces para controlarse...Dieter, otra vez.....Asiente a Shanae , era cierto, ya iban dos veces. Eso de los eslabones no le gusta nada intenta minar la confianza de Dayanna....hijo de....ataja la lengua y mira a Esthia , haciendose eco de las palabras de la amazona sí, gracias por protegerla, es muy importante para nosotros.... mira a Shanae de forma significativa, quiere plantearle lo de su clan a Esthia pero no sabe como hacerlo. Sigue dandole vueltas a su anillo con el Martillo labrado en él y clava de nuevo sus ambarinos ojos en Esthia, con seriedad es ya uno de nosotros.... de la hermandad del Martillo.... no bromea y no deja de mirarle si quiere tiene las puertas abiertas..... mira fugazmente a Shanae casi buscando su aprobación y a la espera de la respuesta de Esthia.

Esthia ¦ Puede, pero no dejaremos que eso pase. Dayanna es una mujer encantadora. Tan dulce que un poco más y nace garrapiñada, pero eso es lo que la hace tan especial. Esa bondad y esa pasión que le pone a todo. Puede que no sea fuerte físicamente, pero no se achantó con las palabras de Dieter. Y... su alegre plática se vio interrumpida de sopetón por las palabras de Dhunna. ¿Le acababa de ofrecer entrar en una hermandad? No sabía muy bien de qué iba todo aquello, pero no le gustaba la forma en que Dieter había intentado imponerse a Dayanna, las palabras que le había dirigido. Y por lo que la florista le había contado, no parecía mala idea contar con aliados en la villa. sobre todo ahora que había movimiento. Y Dhunna sabía uno de sus secretos y aún así se lo ofrecía. Tal vez fuese buena idea confiar. -¿Me lo está diciendo en serio?

Shanae ¦ ( hace un leve asentimiento a la mirada de Dhunna , pues ya sabe por boca de Dayanna que el jardin le acepto a él y a aquel que nombran y que no conoce , el tal español y mas que de sobra a demostrado su cariño hacia la florista no solo con echos si no con las palabras que acababa de decir ) sabemos que no es una decision facil y quizas sea meterte en lios ...( hace un gesto como indicando lo evidente en su pierna ) solo queremos proteger a la ciudad Esthia.... aun no hemos levantado armas contra nadie , ni hemos echo nada para ello y.....ya tienen 2 blancos fijos.

* Dhunna sonrie levemente ante las palabras de Esthia y se limita a asentir cuando pregunta si va en serio....no, no bromearia con eso. Mira de forma intensa a Esthia, en absoluto ve un impedimento que sea lo que es en realidad, es más egoistamente seria un aliado temible! es en serio....pero solo si queire formar parte de esto. Como dice Shanae puede traerle problemas, pero le aseguro que será bien recibido.... esto solo acaba de empezar asi sigue mirando a Esthia a los ojos, sabe lo dificil que es confiar en un drow, e intenta por todos los medios ser transparente para él y que vea que no va con dobleces sino de cara. Y lo agradecida que le está por ayudar a dayanna en su ausencia.

* Esthia se echó a reír. Una risa quizás algo infantil. Yo ya nací metido en problemas, señoritas. Será un honor pertenecer a su hermandad. Puede que no sepa muy bien de qué va todo esto aún, pero tienen a este soldado a su entera disposición para lo que gusten. Si hay que plantar cara al suizo, le mostraré una que no olvidará. le guiñó un ojo a Dhunna. Ella había visto su peor forma, aquella que todos consideraban un monstruo.

* Dhunna sonrie de lado ante su guiño y sus palabras y asiente entonces sea bienvenido.....está segura que Dieter tendrá lo que se merece, como todo aquel que quiera problemas cuando ellos no los buscan espere aquí un momento y se levanta subiendo las escaleras hacia las habitaciones, menos mal que se hospeda allí. Al poco vuelve a bajar y deja frente a Esthia , sobre la mesa, un paquetito, algo envuelto en una tela blanca y atado con un cordel. Es el colgante de la hermandad, un martillo labrado, pequeño pero....abre la boca y aparta el paquete de delante Esthia no se lleva bien con la plata verdad? tendrá que pedir uno de otro material para él.

* Esthia aprovechó que estaba solo para ponerse cómodo. Tener la pierna estirada como si de verdad le doliese horrores era más molesto de lo que había sido la herida. Aún le molestaba, desde luego la curación no era instantánea. Le duraría aún unos días la sensanción y el color amarillento del hematoma, pero no tanto como hacía ver. Bebió de su cerveza, que hasta entonces no había probado, y esperó a que Dhunna volviese. Cuando la tuvo de nuevo enfrente, observó el contenido del paquete que le tendía y cómo lo apartaba de él. Sonrió. -No, no me llevo bien con ella, pero no me hará daño el contacto superficial. Únicamente es mortal si entra en contacto con el interior de mi cuerpo. Si no, imagine, ni siquiera podria tocar las monedas necesarias para pagar esta ronda. Le agardezco la preocupación... y la discreción.

Dhunna ¦ bien....suspira más bien aliviada y sonrie a Esthia volviendo a acercarle el paquetito de todos modos si le da problemas o molestias digamelo y ya veremos que hacemos pues eso, pedir que le hicieran uno de otro material. Da un trago a su vino y asiente mirandole no tiene que agradecermelo, de verdad....le dije en su dia que nadie sabrá nada de mis labios y así será, más ahora que somos...hermanos alza un poco su copa a modo de brindis.

* Esthia tomó el colgante y lo pasó por su cuello. Lo escondió bajo la camisa clara que llevaba. En aquella ocasión no iba uniformado. Notó el cosquilleo que le prodicía el roce con el metal. Nada a lo que no se acostumbrase con el tiempo. En parte aquello era bueno, pues podría servir para "demostrar" que no era lo que era. Las creencias de la gente sobre la tolerancia a la plata de su raza estaban algo desvirtuadas. Podría sacar provecho. Tomó la jarra y la elevó ligeramente, hacia Dhunna. Sonrió. Aunque no compartamos la sangre, la Dama de Plata no podía haberme regalado mejor hermana.
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Re: CAPITULO VI: El aguijón del escorpión - Eslabón fuerte, eslabón débil

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