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Dieter Sword y Juan Diego. Cuentas pendientes.

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Dieter Sword y Juan Diego. Cuentas pendientes.

Mensaje  Juan_Diego el Vie Ago 05, 2011 6:07 pm


Cuelgo este rol en la sección del Martillo por comodidad y porque se me da la real gana. Pero conste que Dieter es de los escipiones. Escorpiones. Lo que sea.




[16:04] > ....(Ya ha anochecido. Es la noche. Diego ha estado descansando todo el día, en los cuarteles de la Hermandad. Y al ver el ocaso, ha salido célere hacia la ciudad. Sin darle cuentas a nadie, ni explicaciones. Tampoco se las pedirían. No a un tío de ese calibre. No a Diego. No ha entrenado hoy. Para qué. Se confesó anteayer, para llevar el alma de gala, como aquel que dice. Y poco más. La verdad es que no
[16:05] > ....ha hecho grandes preparativos para el que quizás sea su último día. La muerte, como casi todo en esta vida, cuando la ves de cerca, termina defraudando. Te esperas más. y luego resulta ser lo más normal del mundo. Puro trámite. O así lo cree el castizo duelista, que avanza ahora por la calle que debería dar a parar con sus güesos en la plazuela donde ha citado al suizo, con algo de tiempo de retraso conforme
[16:07] > ....a la fecha inicial, para darse, de una vez por todas tras años y años de intentarlo, muerte. De buen rollo, y tal. Civilizadamente. Cual suele, lleva su capa, sus guantes, su chapeo y sus armas. Su coselete, sus calzas, su coleto, y su camisola. Todo lo que tiene es todo lo que es. Tanto tienes tanto vales. ) Chklín.....Chklín-chklín....(El tintineo de sus ferros avisa de su llegada, como campanas que tañen a misa fúnebre. Esa figura alta,
[16:08] > ....ataviada de perentorio tono negro, sin cara ni pasado. Todos saben quien es Juan Diego Alegre. Pero nadie conoce realmente a Juan Diego Alegre. Llega a la plaza, algo adelantado. El paso le ha traicionado. Los nervios. El miedo. Ese curioso estado de nerviosa calma. De tensa quietud del duelista antes de un duelo a muerte. Se planta al final de la calle. E, incorporando lentamente el semblante, mira a la plaza.)

[16:11] <Dieter_Sword> (No ha cambiado su costumbre de llegar a los sitios de la cita con antelación. Del primer al último duelo, llegaba bastante antes y aspiraba el ambiente del lugar. Lo estudiaba. No por una razón estratégica. De hecho, nunca supo por qué. Era una manía el permanecer inmóvil en el lugar. Como ahora. La mirada perdida en el infinito, embozado en la capa negra, más gruesa de lo normal, que usa a modo de escudo para desviar tajos. Con la testa cubierta..
[16:13] <Dieter_Sword> por el sombrero de tres picos negro, esperando en la mal iluminada plazuela. Un lugar apartado, donde nadie pueda molestar. Recuerda el revuelo en la mansión antes de irse, las rabietas de los jóvenes alumnos que se negaban a dejar que el maestro de armas marchase solo. Todos dispuestos a batirse por él, fue hasta casi bonito. Y obviamente, ninguno de ellos habría durado más de 2 minutos contra el españo. Así que se despidió de ellos con un..
[16:16] <Dieter_Sword> "Si vuelvo, continuaremos"..... Si vuelvo.... Si vuelvo.... por primera vez, había contemplado la posibilidad de su propia muerte antes que la del rival.... Los años, supuso. Y es que no era lo mismo que 10 o 12 años atrás. Cada vez pensaba más en esa obsesión que era la muerte. Que se sentía. Había estudiado los ojos de todos aquellos a los que había atravesado intentando hallar respuesta antes de que muriesen. Un consuelo, tal vez. Dolería?...
[16:19] > ....(Repasa con los zafiros que tiene por ojos la plaza, en silencio. Entrecierra los ojos hasta que se marcan arrugas en sendos flancos. Un lugar espacioso. Apto. Luz más que suficiente. Apartado del bullicio. Un lugar anónimo y poco romántico. Perfecto para morir. No es un precioso jardín de cesped color esmeralda donde decenas de petimetres y damas te estén mirando. Allí no mira nadie. O quizás, no mira nadie que realmente no deba mirar, y

[16:22] > ....solamente estén allí quienes deban estar. Quizás, a la hora de la verdad, Dios y el Diablo miran para otra parte, y a un hombre sólo le queda el hecho de mirarse y juzgarse a sí mismo.Y Dios, San Pedro, y San Pito Pato, tienen que callarse la puñetera boca. Diego abre la capa y alza la mano, a unos diez metros del suizo. Y se queda pensativo. ¿Cómo saludas al hombre al que vas a matar, o te va a matar.) ¡Aúpahí, suizo! (Y agita la mano
[16:23] > ....de un lado a otro, por encima de la cabeza. Luego, al bajarla, empieza a acercarse a una distancia prudencial. Un poco más sólo. A seis metros. Y empieza con los protocolos de desguantarse y demás, mordiéndose el dedo corazón y tirando con la boca.)
[16:25] <Dieter_Sword> (SUs ojos grises repasan a su rival, a su posible némesis, a su amigo. No se le hace extraño pensar en el hombre que tiene delante como en un amigo. Cuando recuerda las peripecias vividas, no todas han sido intentos de matarse. Más de una vez habían luchado codo con codo, por las circunstancias, y por que no decirlo, más de una vez el uno había salvado la vida del otro. Pero que esto iba a acabar así, lo sabían ambos desde hacía tiempo. El lo**
[16:28] <Dieter_Sword> supo desde el primer duelo a las puertas de la pequeña iglesia, cuando no fue capaz de matarle. Ese fue su primer golpe a su orgullo. La Muerte Negra, la Muerte Fría, dejaba vivo a su primer contrario. Sabía pues, que eso iba a ser especial. Al contrario que el español, el suzio empieza a enguantar en cuero negro su diestra, mientras le mira, con el rostro surcado de profundas ojeras).. Hola, Juan_Diego....(en un susurro sibilante)

[16:29] > ....(¿Tienes miedo, Juan Diego Alegre? "Mucho." ¿Miedo a la muerte? "No. A eso no." ¿Miedo a qué, pues? "Miedo al fracaso. A la vergüenza. No es miedo a la muerte. Es miedo a no afrontarla con dignidad." Los guantes caen al suelo. Y luego, cae la capa, plúmbea, cuando tira del cordel. Alza la siniestra, toma el ala del sombrero y con un revés de muñeca lo arroja a un lado. Cae rotando sobre sí mismo y aterriza en el suelo muy teatralmente
[16:30] > ....con ese toque de desparpajo y chabacana elegancia que él ostenta en sus gestos. Luego alza la mano, y se lleva los dedos a la sien, saludando nuevamente.) Dieter...(Se frota las manos. Se relame los labios. La boca le sabe a sangre. A miedo. Es un sabor amargo. Mira a un lado y a otro, ese tick, ese gesto tan suyo de cuando quiere asegurarse de que lo controla todo. No hay mucho que decirse. Le mira un instante. De arriba a abajo.
[16:32] > ....Traga saliva. Analiza al suizo. Lo tiene demasiado visto ya. Y sin embargo, siempre consigue causar en el cafre del español una nerviosa sensación de miedo que le cuesta trabajo controlar. Lo que no controla, es la sensación de respeto que impone su tácito e hierático rival.) Bueno. Sé que nunca reza vuesa merced. (Ya se conocen, son años de "aimstad2.) Así que si me permite que me reconcilie con mi Dios un segundito, tendré la gentileza de
[16:33] > ....de intentar dejarle listo de papeles. (Dice, muy educadamente, oigan. Aquí nos matamos como Dios manda. Sabe que el otro va a respetarle los diez segundos de marras que dura el santiguarse: Arriba, abajo, izquierda, derecha. En frente, labios, y pecho. Rápido. Un garabato. Más supersticioso que devoto. Y un murmullo.) Padre. Madre. (Luego, alza la voz y asiente, bajando las manos a las armas.) Cuando plazca.
[16:35] <Dieter_Sword> (Asiente a la petición, moviendo la cabeza lentamente. ANte el gesto del rival, decide librarse también del sombrero de tres picos. Sin aspavientos, metódico, se despoja de él y lo deja apoyado en una tapia cercana. El pelo recogido en una cortísima coleta a la moda suiza, canoso ya por la zona de las patillas. Hoy luce una perilla, inusual en él, algo de dejadez, quizás. Mantiene la capa, para él, es un arma. Escucha los murmullos del español al
[16:38] <Dieter_Sword> rezar y despedirse, en silencio. Con respeto. "Y tú, de quien te despides o encomiendas, Dieter.... No tienes respuesta. El recuerdo de tus padres es lejano y doloroso, no te sirve. Y para tí, no hay dios. Porque no fue dios quien te hizo ganar todos los duelos, fuiste tú y tu hablidad....Bueno, encomiédate a tu espada, que es la que te ha permitido reirte de la vida y de la muerte"...Despacio, alarga la diestra al pomo de la espada, dispuesto a
[16:39] <Dieter_Sword> desenvainar.... Y se detiene, en esa postura, como si cabilase algo, como si decidiera que antes de empezar, hay algo que decir.... Estudia al otro... Es más joven y más rápido puede que también..."pero tú eres mejor"...
[16:40] > ....(Hoy se ha puesto guapo. Viene afeitado. Quizás así cuele en el cielo. Tampoco es algo que arregle su rostro. Atezado. Pero en exceso afilado y hosco. Serio.Cortante. De pómulos demasiado fuertes y preeminentes. Feo. El cabr*ón.) Afú. (Resopla. Tenso.Ve como el suizo posa la mano en la espada. y él, cruza los antebrazos en forma de X ante su estómago, tomando cada mano el arma que está en la cadera contraria. Le mira, y alza

[16:41] > ....las cejas un instante, sin desenvainar. Traga saliva. Su más que obvia nuez sube y baja.) ¿Si esto termina bien para mí.....hay algo en especial que quiere que haga, Dieter? (Bueno. Digamos que las circunstancias le dan la confianza como para llamarle por el nombre. Cosa que en contadas ocasiones ha hecho. Aguarda respuesta. Huelga decir que, pese a ser tentador, no intenta ahora ninguna jugarreta sucia. Tentador...)

[16:44] <Dieter_Sword> Quiero que asistas a mi entierro. No quiero que me entierren solo... Con esta vida que hemos llegado, ya sabes que no va a venir mucha gente a llorarme...(esboza una mueca irónica, casi una sonrisa)... Quédate hasta que la arena me haya cubierto, y di algunas palabras, lo que quieras....Y tú, quieres algo especial, sieres el que no sales de esta plaza? (aguarda, sin estar tenso)

[16:46] > ....(¿A quién dejas atrás, zagal? A tu paso en este mundo has dejado viudas y huérfanos. Los seres queridos son lastre para el viaje que supone la vida de un rajarodelas, de un matasietes, de un valentón, o duelista como tú. Sólo precisas de ti y de tus armas. Y quizás ni eso: Tú eres el arma. tú eres tu propia arma. Frunce los labios. Ladea la cabeza. Lo que pide el suizo es lógico. Asiente
[16:48] > ....con la testa, como respuesta a lo que le ha pedido, y al poco, añade.) Entiérrenme con mis armas. Para que no puedan matar a más gente. (Y ahora sí que sí.) ¡Fssssssshhhh....! ¡Fsh! (Toledana a la zurda. Daga a la diestra. Pose frontal. La pierna izquierda apenas medio paso más adelantada que la diestra. E igualmente, el hombro zurdo algo más adelantado
[16:49] > ....en la habitual pose que dicta La Verdadera Destreza. Las armas bajas, paralelas a los cuádriceps que, hinchados marcados y tensos, se marcan so de las ceñida sy negras calzas. Seis metros de distancia. Aún demasiado para estocar. Pero aguarda a ver la pose del suizo. ¿Estás preparado, Diego? "Nací preparado." Tranquilo. Es fácil. Todo en esta vida es fácil. Sólo has de hacer aquello para lo que has nacido. Asúmelo cuanto antes. Y
[16:50] > ....vive según ello. Y tú, pequeño mastuerzo, naciste para matar. Así pues. Haz aquello para lo que has nacido. y mata. Mátale.)

[16:53] <Dieter_Sword> (Frunce el ceño ligeramente ante la petición del español) hum....sabes que tengo costumbre de quedarme las armas de todas mis víctimas, y la tuya es quizás la más codiciada.... Pero tratándose de un último deseo, se te enterrará con tu toledana...(cuando Juan_Diego desenvaina, el suizo lo hace sólo un segundo después, podría decirse que prácticamente ha sido simultáneo. Sus ojos grises brillan con la misma intensidad que el acero desnudo ahora. Se
[16:55] <Dieter_Sword> envuelve la mano izquierda con los bajos de su capa, para desviar golpes y despistar al contrario, pero para el español no pasa desapercibido el sutil brillo de filo del afilado estilete que hábilmente, esconde entre la mano y los pliegues de la capa. No es un filo fuerte, capaz de poarar una estocada. Pero es tan afilado que apenas necesita rozarte para hacerte sangrar, y perfecto para introducirse por alguna hendidura y llegar al corazón, o la
[16:57] <Dieter_Sword> garganta. Adelanta ligeramente la pierna derecha. Seis metros. No se mueve. El otro tampoco. Siente s corazón latr con fuerza, tanto que al principio no oye las palabras que suelta, sin rodeos... Tengo miedo..... (vuelve a repetirlas, como si surgieran solas..... Tengo miedo....(le mira, mientras sus ojos adoptan una actitud de fiereza al sentirse vacíos de ese peso, de esas palabras que necesitaba pronunciar)
[16:58] > ....(Entrecierra los ojos. La trenza rila a su espalda. Respira profundamente. Y sonoramente.) Af....Af........Af.....(¿Lo notas, Diego? ¿Lo notas? Esto. Esto, y no otra cosa, es vivir. Cuando saboreas que cada pálpito puede ser el último. Siempre has sido experto en yacer, besar, insultar y luchar como si fuera la última vez. Y quizás por yacer y luchar como si fuere a ser la última vez que lo hacías, es por lo que nunca terminaban siéndolo.

[17:00] > ....Bueno. Diego. Al turrón. "Un, dos tres, y..." Paso a la diestra. Zurda del suizo,acercándose. Cinco metros. y le va buscando, caminando en círculos, el flanco izquierdo. Camina en torno al oponente. Pasando la pierna izquierda por delante de la derecha. Y luego avanzando la diestra. Uno, dos tres....y paso. Y comienza a andar algo más rápido. Pierna izquierda por delante. Rítmicamente. Le rodea por la izquierda, dibujando un círculo constante,

[17:03] > ....para obligarle a rehacer la guardia. Sin perderle de vista. Las caderas marcan cada paso, como, literalmente, si fuera una danza. Entonces, en el momento menos oportuno, clava la pierna izquierda a mitad de paso hacia la derecha. Se planta un instante, tensa el cuerpo, y de súbito hace fondo. Se inclina hacia adelante, adelantando la pierna zurda. Cuya rodilla flexiona, y estirando la diestra. Estira también el brazo izquierdo alineándolo

[17:04] > ....con el hombro. Marcha. Un metro. Fondo, casi dos metros. Brazo, otro metro. Filo, otro metro. Total, cinco metros, apurados. Es muy difícil que aquello pille al suizo de imprevisto, se ve venir de lejos. Pero es por presionarle. Por hacerle reaccionar. Por obligarle a tomar decisiones. A más tenga que tomar, más errores cometerá. Matemática pura.)

[17:08] <Dieter_Sword> (Mientras el español se mueve en círculos, ágil, hacia él, el suizo simplemente va moviendo los talones, en un intento por moverse lo mínimo. Es una táctica vieja como la mugre la del otro: intentar acosarle y presionarle con movimientos para que él mismo se ponga nervioso y se mueva, cometiendo algún error en la guardia. Eso no le pasará a él. Sus ojos de lobo siguen todos los movimientos del español mientras va girando sobre sus propios talones,
[17:11] <Dieter_Sword> bien afianzados en el suelo. Que sea el otro el que se acerque, y se mueva. Ahora, en cuanto vuelva a girrar, tendrá la fuente a sus espaldas. le gusta saber que hay algo que le cubre las espaldas, eso evita que un movimiento hábil el otro se le pueda colar en retaguardia. Esa fuente será su referencia. Sus ojos destellan un momento cuando el español da un último paso para situarse a un metro escaso..Ahoras!!... Despliega hacia adelante la capa a
[17:13] <Dieter_Sword> modo de abanico y de pronto, casi un segundo después, estoca con la ropera. Directo, fuerte, mortal al pecho, esperando que la cortiuna de tela le haya despistado lo sufciente. No puede permitirse un combate por tiempo, el otro es más joven. La estocada va a compañada de un resoplido emitido por el suizo)
[17:13] > ....(No esperaba menos. Aquello era como el saludo. Puro protocolo. No se puede matar a un maestro del calibre del suizo con una treta básica. Pero hay cosas que no pueden dejar de intentarse. Sabes que es mejor que tú, Diego. Es imposible que sobrevivas a esta lid. "¡Pero que algo sea imposible, no significa que no deba intentarse!". Supongo que es aplicable el dicho: Como nadie les dijo que era imposible, ellos, lo hicieron.
[17:15] > ....(La capa del suizo se despliega y, pesada, desvía el acero de Toledo por su tercio foible, o último tercio con relativa facilidad, pues la clavada era de tomo y lomo. Diego gira la muñeca en el mismo sentido en el que le servían el arma, sin forzar, quedando el filo hacia abajo a la diestra, y al ver venir la clavada del oponente, él toma terreno adelantando la pierna retrasada, con lo cual, se incorpora más cerca de lo que estaba al principio
[17:17] > ....y una vez el cuerpo tiene su equilibrio, pasa la daga so del brazo izquierdo para golpear de forma bastante apurada con la cazoleta la punta de la espada del suizo.) ¡Chklín! ¡Arf, joder! (Eso ha estado cerca. Deflecta el acero del oponente quedando con los brazos en forma de X, y tirando de la espada para destrabarla de debajo de la capa, intenta descerrajarle un tajo de revés, de derecha a izquierda para abrir ahora los brazos y desliarlos
[17:18] > ....de esa incómoda X para adquirir una pose más de guardia al tiempo que, si cuela cuela, le dirige la punta del arma a la frente a su oponente, con intención de rajarle la frente. Esa jugada tan típica de los españoles, ya saben. El Signum Crucis. O Dios os salve. Un tajo rápido y preciso a la frente, donde se sangra abundantemente, para cegar al oponente.)


[17:20] <Dieter_Sword> (Por un momento, cree atisbar la punta de su ropera entrando en el corazón del español. Hubiese sido glorioso, matarle a la primera estocada. No las tenía todas consigo, no con alguien que había logrado vencer a Armand Lefort, pero sabía que una de sus principales virtudes era la rapidez y fuerza con la que lanzaba estocadas. Se frustra en silencio cuando in extremis el de las Españas logra desviar su filo con la cazoleta de la daga. AHora sabe que
[17:23] <Dieter_Sword> viene el contragolpe, porque no hay ataque sin su contraataque, es de libro. Los libros que ninguno de los dos leyó. LA espada del español silba cerca de su frente cuanto sólo un ligerísimo paso atrás e incluso levantar el mentón para hacer retroceder la frente le salvan de quedar marcado, y posiblmenente cegado. Resolpla, con la guardia preparada de nuevo, y asiente con la cabeza dándose mérito mutuo)... Ha estado cerca... Vamos!
[17:25] > ....(Rápido. Fuerte. Potente. Desesperado. Instintivo. Tú eres el arma. Diego. Tú. La parada del español ha sido muy apurada. Precisa. Arriesgada. Mal puesta. Tarde nunca y mal. Zafia pero efectiva. Como él. ) ¡Zzzzius! (Suena el filo toledano cuando su contraataque sesga el aire. Hubiera sido precioso escuchar el rasguido de la carne al ser cortada. Abre los brazos nuevamente formando la guardia. Ha hecho de una mala parada torpe y desgarbada
[17:27] > ....un contraataque efectivo y una nueva guardia bien asentada. Es un tarado con mucha suerte. Entreabre los labios. Soltar bravatas e insultos es su especialidad. Pero nunca ha podido hacerlo contra el suizo. Por respeto. Abre los brazos y los coloca rectos hacia adelante ahora, apuntando con ambas armas alzadas al pecho del suizo. E insiste. sigue atacando.
[17:28] > ....Adelanta la pierna izquierda y avanza ese lado del cuerpo. La punta de la espada dibuja un semi círculo por arriba. Del centro, a la derecha. Marca ese punto. Es el radio matemático del cono de estocada, que se le llama. Y luego, con otro semi círculo, a la altura del hombro derecho del suizo, marca otro punto. Le ha marcado los dos hombros un instante, dibujando sus esquemas mentales por un momento....
[17:30] > ....(Los giros de muñeca son rápidos: Medio círculo por arriba. Filo a la derecha, filo a la izquierda. MArca un hombro, marca el otro, y cuando está a la distancia oportuna de un par de metros, detiene la toledana en la marca del hombro derecho, alza la daga hasta la marca del hombro izquierdo, y primeroestoca con la espada y luego con la daga. Estira un brazo, lo encoge y estira el otro a la altura

[17:31] > ....de los hombros. Un "uno-dos" rápido, como dos puñetazos lanzados a la cara, pero con las filosas. El primero es ostensiblemente más lento que el segundo, dado que la daga es muchísimo más ligera que la toledana, pero pese a ello, la primera no es lenta ni mal dirigida.)

[17:36] <Dieter_Sword> (Frunce los ojos como si quisiera agudizar la vista cuando comprende que le está marcando para asestar las estocadas. Crispa la mandíbula.. "llévalo al combate corto, estocada tras estocada, eso es lo tuyo, golpes rápidos" (Retrocede un paso cuando ve venir la daga, a sabiendas de que la fuente, asus espaldas, aún está lejana y le queda terreno por retroceder. Alza la capa a modo de escudo y consigue desviar el puñal inofensivamente, in capaz de

[17:38] <Dieter_Sword> atravesar el denso ropaje. Pero por denso, es también pesado, lo que le ha costado un segundo de más. Lo suficiente como para verse la estocada de la toledana encima. Otro espadachín perdería queí el duelo. EL filo entraría directamente por su hombro y saldría por detrás. Otro, no él. Con un jadeo consigue mover la ropera lo suficientemente rápido como para deviar el filo de su oponente, pero no como le hubiese gustado. Ambos filen se lamen y el del
[17:40] <Dieter_Sword> español resbala con un sonoro "frrrrrrrrrs" metálico por el del helvético, hasta que la punta rasga parte de la ropa que cubre el hombro, pasando de largo aunqe logra cortar carne)..Ung! (es un grito seco y corto. Aprieta los dientes mientras siente el tan familiar y cálido líquido espeso bajarle brazo abajo. Sangre. Pero ahora es el otro el que ha quedado adelantado por el empuje, y con la capa nuevamente sesga el aire hacia su rostro, esta vez
17:41] <Dieter_Sword> con la afilada punta del estilete peligrosamente cerca de éste, a ver si con suerte le marca)

[17:42] > ....¡Fush-fush!¡Zop! (Suena la clavada en la gruesa tela de la daga de caridad, o concha. Diego no se encabrita intentando atravesar la tela. Sería un grave error que no cometerá. Tira de la daga rasgando un poco de tela.) ¡Rash! (Suena como la carne. O la carne suena coom la tela, quizás.) ¡Chklínfrrrrrrrrrrrrsssshhh!
[17:44] > ....(Nota la resistencia natural de la carne al ser herida. Lo nota en la mano, pese a ser el acero el que atraviesa. Pero lo siente él en su propia mano. Ha sido suplerfuo, pero le inunda un estallido de calor y de esperanza por dentro cuando sabe al oponente herido. Pero como todo en esta vida, lo que rápido viene, más rápido se va, y se le viene un tajo a la cara rápido de la cuchilla que esgrime el dichoso suizo

[17:51] > ....en su siniestra. Echa la cabeza hacia atrás, alzando la barbilla y cierra los ojos con fuerza. Rezaría, de darle tiempo.) ¡Frich! (Y siente algo duro, frío y metálico rajarle encima de la ceja diestra, en línea recta. Aquello empieza a sangrar a destajo emitiendo una salpicadura de sangre ipso facto.) ¡Hmmffff...! (Tensa la mandíbula y todo el cuerpo, cierra el ojo derecho al instante, para
[17:52] > ....que la sangre no le escueza en el mismo. ¿Saben lo que escuece la sangre en un ojo? Espero que no. Lo cierra fuerte. Niega con la cabeza mientras tira de las armas para rehacer pose. Salpica más sangre mientras niega con la testa y bufa. Gruñe. Cafre.) ¡Grnf! (El dolor, es de las mejores motivaciones que existen para un hombre. Te indica que sigues vivo, y que tienes un cabr*ón al que devolverle la jugada.

[17:57] > ....(Se tensa hasta decir basta. Parece que crece, cuando la musculatura, fibrada y curtida, templada y dura como elfilo de sus armas, se crispa. Mantiene la posición. Empecinado y tenaz. No retrocede. No ahora. Veintipico años sin retroceder nunca son demasiados como para hacerlo al final de tu vida. ¿Verdad, Diego? Vuelve a atacar. Obcecado. Esta vez
[17:59] > ....descarga una lluvia de estocadas casi a ciegas. Casi a la desesperada. Parecería un aluvión de ataques aleatorios, pero va a los puntos marcados previamente.) ¡Fush! (Clavada de daga al hombro izquierdo.) ¡Fash! (Toledana al hombro diestro.) ¡Zus zas! (Cruza brazos en forma de X para lanzar un tajo al cuello con las dos armas.) ¡Ffffffash! (Deshace el tajo y lanza otro de revés hacia el cuello nuevamente, y la daga en vez de deshacer el camino,

[18:01] > ....y sesgar o cortar, pasa tras la espalda y el costado, doblando él el brazo a la espalda, y lanza una clavada por lo bajini, por su propia espalda, cuando se pone de perfil zurdo mirando hacia Dieter, de forma que la punta de la daga asoma por su costado izquierdo hacia el estómago del rival. Célere y preciso, es una treta sumamente complicada pero la ejecuta bien, mientras la sangre
[18:02] > ....chorrea por el lado diestro de su adusto y hosco rostro.)

[18:05] <Dieter_Sword> (Celebra su triunfo sin aspavientos, siente un regocijo interno cuando se percata de que el estilete ha logrado rajarle una ceja. Las cejas sangran profusamente, y te complican la visión. Se dispone a encadenar su siguiente golpe cuando el español entra en aquel estado de frenesí. No esperaba unos ataques tan instintivos, fuera de todo manual, y con ese mpuje que te da la rabia, o a veces el miedo a morir, cuando te percatas de que a tu vida ya no
[18:08] <Dieter_Sword> le queda tanto. Bloquea ataques interponiendo la ropera y la capa, primero una, luego otra, y viceversa. El sonido metálico de los filos llena la solitaria plaza en un ritmo ahora casi frenético. Ambos están dadno lo mejor de sí, ya sea para bloquear, o para lanzar el golpe mortal. Capas, espadas, sudor y sangre se mezclan ahora. El suizo resuella. la vorágine de golpes consecutivos está durando demasiado, y nota el sudor bajando a regueros por sus

[18:09] <Dieter_Sword> sienes y espalda. Bueno, el otro está destilando sangre, no sabe que es peor, porque ve al español resollar mientras la sangre que le cubre la cara, producto de la herida en le ceja, salta por doquier. Pese a todo, llega a una inevitable conclusión: está retrocediendo. El empuje del español es mayor ahora, y él retrocede. Blasfema, inusual en él, sesga el aire con la espada en un tajo cruzado destinado a sajarle la garganta, o al menos, alejarle
[18:09] <Dieter_Sword> y tener una tregua. Resopla)
[18:11] > ....(El dolor y la crispación muscular asoman a su rostro. Atenazado y contraído por completo. Las arrugas de los laterales de labios y nariz se marcan horrores, pese a que el lado diestro de la cara no existe, sepultado bajo un tupido manto carmesí. Pero el rostro expresa total asco. Desapego. Asco y desapego por la vida. Propia y ajena.) ¡Chklín! ¡Chklín! ¡Chklónk! (Ataca. Y ataca. Y sigue atacando como lo que es, un chucho famélico
[18:13] > ....herido y desesperado. Un hombre llevado al extremo de matar o morir. Que es, ni más ni menos, que lo más peligroso de este miserable mundo. El helvético intenta ganar resuello mientras retrocede. Sigue un protocolo lógico. Predecible por ende: Tajo amplio para intentar intimidar a una bestia furibunda y descontrolada. A un amasijo de músculos y aceros. Diego mantiene el perfil por el lado izquierdo, y ve venir por lo que sería su nuca el tajo
[18:15] > ....de la mano diestra del oponente. Como respuesta, Diego alza la mano zurda. El codo queda alzado y el brazo doblado hacia abajo. El filo de la toledana vertical y pegado a la nuca, siguiendo casi la línea de la columna vertebral.) ¡Chklínck!¡Pof! (Detiene con el lomo y la espada el tajo, a pura fuerza de tríceps, y ahora baja el codo directamente hacia la cara de Dieter con saña, intentándole largar el batacazo en la cara a boca de jarro, antes
[18:16] > ....añadirle al lote, y de regalito, una clavada de daga vascongada por lo bajini, hacia las tripas.)
[18:19] <Dieter_Sword> (No tiene tiempo de maldecir cuando ve su tajo detenido por el español, y tensa todo su cuerpo cuando se percata de que eso le va a dolor. El codo impacta en su cara que ha ladeado para proteger al menos la nariz. El codazo en la quijada le hace zozobrar y por un momento se siente flotar. le apetecería tomarse un respiro, una pausa hasta que los grillos de su cabeza dejaran de cantar, pero esto es un duelo. Trastasbillea un poco más hacia atrás a
[18:22] <Dieter_Sword> sabiendas de que asi se alejara de su oponente no sin antes usar de nuevo la capa con tino, en un barrido lateral hacia abajo desviando así la puñalada destinada su bajo vientre, puñalada que más que ver, ha intuído por su experiencia...."reacciona o te mata Dieter"...Aprovecha la distancia que ha cogido por el porpio impulso del golpe para enderezarse, rabioso esta vez. Se detiene, esta vez la izquierda sostiene la capa como una cortina por delante
[18:24] <Dieter_Sword> de su rostro, ocultando casi toda su cara a excepción de los ojos, que destellan odio helado. Encoge el codo del brazo que sostiene el arma, con lo cual, su adversario solo ve la capa pero sin saber donde apunta la estocada que esta a punto de lanzar. Le mira a los ojos, con fijeza. Luego, desvia la mirada casi imperceptiblemente hacia su corazón, antes de volver a mirarle a los ojos. Es entonces cuando "descorre" la cortina y el acero sale raudo
[18:25] <Dieter_Sword> en una estocada directa a.... su pierna adelantada)
[18:26] > ....(No pienses. Actúa. Si piensas, mueres. ¡Lucha, Diego, lucha! ¡Haz aquello para lo único que sirves! Sigue de perfil izquierdo hacia el suizo. Cuando éste ha retrocedido y se ha rehecho un poco, Diego ha cambiado la guardia. De perfil totalmente, pierna diestra retrasada. La toledana alzada apuntando al frente. Y la daga, junto al rostro que sigue emitiendo hilos de sangre, señalando también al enemigo. Apuntándole como para entrar a matar.
[18:28] > ....(Percibe la mirada del suizo. Mientras, la punta de la espada dibuja con agitación círculos mientras el español está a verlas venir. Al corazón. Vale. Se aparta la capa, e instantaneamente, adelantándose, demasiado rápido y nervudo, demasiado reactivo, lleva la daga a cubrir el corazón al instante. y entonces...) ¡Prich! ¡Agh! ¡Chklín! (Se clava la espada del suizo
[18:30] > ....en su muslo izquierdo, bien clavada. Medio palmo de acero enterrado en la dura musculatura. Diego retrocede la pierna en línea recta para no agrandar la herida, y bajando la toledana le desvía la espada cuando se la saca del cuerpo. Retrocede. La pierna izquierda le falla mientras emana sangre y cede. Se dobla y posa la rodilla en tierra.)....Mierda....(Musita. Sabe lo que significa aquello. Lo han matado. Pero aún no lo sabe.
[18:31] > ....La rodilla izquierda se clava en el suelo mientras él mantiene la toledana estirada hacia el oponente, para mantenerlo a raya.) Ehem. He tropezado. Un momentito. (Dice, mientras niega. Posa la daga contra el suelo, cazoleta contra piedra para icorporarse. La pierna vuelve a ceder. Vuelve a caer arrodillado.) Af....(niega con la cabeza. "Bueno. Hasta aquí." Piensa.
[18:33] > ....Se encoge de hombros. No puede levantarse. Simplemente, no puede. Se yergue como puede. La espalda erguida, recta. Con una rodilla en tierra y la otra pierna flexionada. Alza las dos armas, dispuesto a batirse desde ahí. Faltaría plvs. Le hace un gesto a Dieter con la espada, para que ataque.) Como comprenderá, no puedo ir yo...así que si me hace el favor....
[18:37] <Dieter_Sword> (Resuella a dos metros de distancia, mientras le observa con una rodilla hincada en el suelo)...Maldito idiota, como creiste que la estocada iba a ir al corazón?? Te he mirado el corazón para engañarte!! Cómo no has intuído que al corazón era al único lugar donde no iba a ir?? (sesga el aire con la espada, malhumorado, mientras resuella como un buey. PAsa su lengua por el labio partido, incluso nota dos dientes a punto de desprenderse. De la
[18:38] <Dieter_Sword> empuñadura de sus espada gotea sangre, la que le esta rresbalando hace rato desde el hombro herido. Resopla de nuevo, mientras con una mano se desabrocha la pesada capa y la deja caer, regado por el sudor)... Estás de rodillas (se encoge de hombros)...Maldito afortunado, te maldigo!! Te maldigo!! "No puedes matarle de rodillas, se trata de él"

[18:39] > ....(Es como un toro herido. Sin el como. Es un toro herido. Jadea mientras sangra. Bufa mientras sangra. Sangra mientras lucha.) Arf....Arf.....Ufff...¡Arf! (Sus pectorales ascienden y descienden. Su rostro sangra. La rodilla y el muslo sangran, chorreando líquido que no se diferencia de la tela, salvo porque la hace relucir allí donde yace mojada. Las armas tiemblan, alzadas, de crispación, no de agotamiento. Aún hay Diego para un ratito más. Le
[18:41] > ....mira ceñudísimo, y cuando termina de hablar, le grita.) ¡Menos hostias! ¡Acérquese un momentito, que lo rajo! (Le señala con la espada que se acerque.) ¡Suizo, sin mariconadas, que la tenemos! ¿Eh? ¡Chklín chklín! (Toca con la espada el suelo a no mucha distancia de él, señalándole.) ¡Venga aquí ahora mismo! ¡Suizo, cabr*ón! (Vuelve a, cabezota, cafre y bestia, intentar levnatarse,
[18:42] > ....posando la cazoleta de la daga contra el suelo. Incorpora el amasijo de sangre, acero y músculos que es su cuerpo. Máxime lo último. Lo consigue. Esta vez lo consigue. De cabezota, chalado. La pierna izquierda encogida, posando solo la punta de la bota. Adelanta el costado derecho, pero su cuerpo se inclina y zozobra hacia el flanco herido, el izquierdo. Vuelve
[18:43] > ....a alzar las armas señalando al helvético.) ¡No me vaya a dejar a medias ahora!
[18:48] <Dieter_Sword> (Le lanza una mirada fría, con esos icebergs que tiene por pupilas, mientras su pecho se agira, presa del cansancio y la desesperación de ver que tiene que vérselas con un rival casi inmóvil)...Estás tullido!!! Así no!! Yo soy el mejor, pero así no!... Venciste a Armand Lefort, suerte no?? (sesga el aire otra vez, con resignación mal llevada). Esta tenía que ser la última vez, tiene que acabar!! Pero no así!... No puedo matarte así, Juan_Diego Alegre

[18:51] > ....(Sabías que era imposible sobrevivir a esto. Y vienes con los deberes hechos. Hecho a la idea de no salir de esta. Al final...al final final final, esto de morirse, no está tan mal. Casi deseas que todo acabe, cuanto antes. Aliviar trámites. Acelerar protocolos. La vida es una enfermedad que se cura con sobredosis de acero, o con sobredosis de empecinamiento.) ¡Mis cojones treinta y tres! (Exclama, airado.
[18:53] > ....¡Sí tú no puedes, yo sí puedo! (La pierna diestra funciona perfectamente. Y los brazos. Aguanta el desangramiento encomiablemente. La sangre que abandona su cuerpo no es copiosa, lo de la frente es algo que ciega, pero no mata. Y lo de la pierna ha tenido un valor estratégico más que vital. Así pues, a la distancia no muy lejana que están,
[18:56] > ....el español alza la toledana. Lenza un sesgo ascendente, una clavada hacia el estómago del suizo. Espera que la pare sin muchos esfuerzos, y al instante, aún antes de esperar a escuchar el choque de metales, ya lanza una rápida hurgonada de la daga de caridad al pecho, alzándola con vleocidad, inclinando el cuerpo hacia el flanco diestro para mantenerse como buenament epuede, de pie.)
[19:04] <Dieter_Sword> (La distancia no era la adecuada, pero el español, herido, no tiene más remedio que estocar. Para el suizo no es difícil dar otro paso atrás y desviar la punta de la toledana con la de su ropera, con un sonoro "clink!". PEro el casi simultaneo envite de la daga ya es otro cantar. Ha ido con furia y rapidez, y el helvético no tine ahora la capa para desviar ni parar, pues la ha dejado caer acusa del cansacio. Con su mano coge la muñeca de Juan_Diego
[19:07] <Dieter_Sword> cuando ésta está muy cerca del pecho, forcejean mientras la punta lucha por hurgar dentro de su pectoral. Las espadas están trabadas, al otro lado, filo contra filo. Aprieta los dientes mientras le mira directamente a los ojos, y decide propinarlo un rodillazo en el estómago para soltarse. No es poético, ni está en los manuales de duelos. Pero sí en el manual de la vida, donde lo que cuenta, es sobrevivir)
[19:08] > ....¡Hmmmffffff....!....¡Grmmmffffff! (Bufa como un podenco cuando le aferran la muñeca. Sigue haciendo una fuerza inusitada forcejeando con los aceros trabados por el otro lado.) ¡Hmmmfff....hijo....de....hmmfff...puuu....taaammffff.....! ¡Ouch! (Inicialmente, darle un rodillazo en el estómago, es como arrearle a una tapia de ladrillos. El bestia parda de él
[19:09] > ....apenas se dobla.) ¡PLOC! (Suena sordo. Macizo. Se encoge un poco y requetefrunce el ceño. A la vez que se dobla, descarga un cabezado hacia la nariz del suizo con la intención de hacerle ver las estrellas, mientras deja salir el aire con un fuerte jadeo que salpica algo de sangre que chorrea, caliente y espesa, por sus labios.) ¡Afh!
[19:14] <Dieter_Sword> (No contaba con que el español encajara tan bien el rodillazo. Debería haberle dirigido a la entrepierna. Ahora sufre las dolorosas consecuencias. Oye y nota el termendo chasquido que produce su tabique nasal al partirse cuando la cabeza del otro impacta en su rostro. DE pronto todo se nubla, y siente un pinchazo tan doloroso en el cerebro que queda aturdido. Retrocede unos pasos por el impulso, trastabillea...y cae. Resuella en el suelo, con una
[19:15] <Dieter_Sword> mano cubriendose el rostro ensangrentado, y a ciegas, desde el suelo, suelta un tajo ciego al aire, por si al otro se le ocurre saltar sobre él)
[19:17] > ....(Al perder el apoyo que le suponía el suizo contra el que hacía fuerza, cae al suelo.) ¡Chklín clín clín! (La espada tintinea en el suelo. La vuelve a aferrar. Se gira y...) ¡Fush! (Le pasa el tajo del suizo ante los morros, abre muchísimo los ojos. Se detiene un instante. "¿Sigo vivo?" Sigues vivo. "Pues vaspaña.") ¡Af....af.......pe...da...zo....de...maaaaricón! ( Se apoya en la cazoleta de la daga, y desde el suelo, apenas incorporado
[19:18] > ....más tumbado que erguido, le intenta trinchar. A ciegas. Lanza varias clavadas cortas: Pinchar-recoger-pinchar-recoger. Buscando clavar en algo que sea de carne. En algo que sea suizo, de hecho, mientras emite un resuello y un bufido a cada clavada.)
19:21] <Dieter_Sword> (Por furtuna, las cuchilladas no aciertan en nada, debido a la mala postura y estado de ambos. El suzio rueda sobre símimso y se ayuda de la fuente para alzarse, mareado aún. Nota como la cara se le hincha mientras dos gruesas lágrimas caen por sus ojos, que lucha por mantener abiertos... Semiborroso, ve al español en el suelo, dando cuchillazos a la nada...) maldito..idiota.....
[19:24] > ....¡Dónde estás, cabr*ón! ¡Chklín, chklín! (Va clavando en el suelo, mientras se incorpora, farragosa y tristemente. Posa una rodilla en tierra, la herida, pero resbala en su propia sangre.) ¡Pataplof! (De bruces al suelo. Penoso.) ¡Brf! ¡DIETER! (Brama. Le señala con la daga cuando le localiza. Ciego y chalado como un toro con doce banderillas.) ¡DIETER! ¡Me lo debes! ¿Me oyes? ¡Me lo debes! ¡Mátame si eres hombre maldito canalla! ¡Mátame de una
[19:26] > ....jodida vez!(La sangre llena de olor ferroso el ambiente. De un fuerte olor ferroso que hace picar la nariz. Le señala con la daga, mientras le increpa. Aspira hasta que el coselete se hincha tanto que los pectorales rasgan un poco la tela de la camisola que no puede ya ceñir aquél moribundo amasijo de músculos que es el de Las Españas ahora mismo.) ¡Ven aquí! ¡Ven aquí te he dicho! ¡Canalla! ¡Bastardo! ¡Suizo! ¡Portugés! ¡Francés! ¡Moro mielda!
[19:29] <Dieter_Sword> (Los insultos le suenan como en la lejanía, con la cabeza embotada por el golpe. Siente como las sienes le bombean, con unos dolorosos pinchazos que provienen de la nariz partida y ahora ya tumefacta. El tajo del hombro hace rato que está sangrando, la sangre perdida empieza a ser causa de mareo, a pesar de que no ha sido un tajo de los peores..."Y mi espada...ah sí, aún la tengo en la mano"....(Intenta enfocarle con la mirada, y medio le ve ahí t
[19:30] <Dieter_Sword> tirado en el barro, revolcandose en su propia sangre. El no debe tener mejor aspecto. LA imagen del español la ve doble por unos innstantesm sacude la cabeza, pero no se despeja, ni los lagrimosos ojos recuperan mayor visión..... Empieza a caminar, alejándose, arrastrando el filo de la espada por la arena)... La próxima vez... la próxima vez....
[19:33] > ....(Ve que el suizo se retira. Ello le enfada más. Le encabrona más. La sangre caliente sigue manando de sus heridas, mientras le sigue haciendo resbalar en el suelo.) ¡Plof! (Cae de nuevo, blasfemando, como un maldito animal. Los movimientos son nerviosos, crispados. Reflejos. Violentos. Pero incluso su poderío físico, que raya lo inhumano. Lo primal y lo visceral, empieza a agotarse ya por el cansancio y la pérdida de sangre
[19:35] > ....Incluso el español tiene sus límites. Aunque estos sean muy elevados.) Arf....Arf.....Arf....(No piensa. No siente. Actúa. Vuelve a intentarse revolver y remover negando con la cabeza. La sangre espesa caliente y ferrosa chorrea por el lado diestro de su faz, pero finalmente cae de nuevo arrodillado, y se apoya en la fuente para mantenerse incorporado como buenamente puede
[19:37] > ....eso sí, muy lindamente con las manos en las armas, aferrándolas.) ¡La próxima vez....TE MATARÉ! ¡¿Me oyes, Dieter Esguorz?! ¡TE MATARÉ! (Cargado de odio y decepción de asco por seguir con esa miserable vida a la que tan poco apego le tenía, le vuelve a gritar.) ¡Mataré a cada uno de tus alumnos! ¡A cada persona que conozca tu nombre! ¡Degollaré a toda Europa! ¡Sangraré las Indias! ¡Desmirlaré Américas! ¡Calaveraré a África! ¡Pero te mataré
[19:37] > ....aunque sea lo último que haga en esta vida, o tú me matarás en el intento, maldito suizo!.....¡Suizoooooooo....caaaaaabrón! ¡Arf que me ahogo joé!
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