Camelot

Seosamh O'Shaughnessy

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Seosamh O'Shaughnessy

Mensaje  Absenta90 el Mar Oct 29, 2013 10:33 pm

Jugador: Absenta90
Nombre/Apodo: Seosamh O’Shaugnnesy, Seo para los amigos y la familia.
Edad: 42
Procedencia: Trim, Co. Meath, Irlanda.
Apariencia Física: Mide 1,97m, pero es tan corpulento que parece que ocupa muchísimo más espacio. De músculos bien trabajados, siempre ha hecho labores en las que podía poner de manifiesto su fuerza. Pelo castaño claro, rubio oscuro si ha pasado mucho tiempo al sol, con lo que, además, se le llena el cuerpo de pecas. Tiene la nariz aguileña, igual que Setanta, aunque un poco más gruesa en la punta y desviada hacia la derecha por las múltiples veces que se la han partido. Sus ojos son grandes, y no casan para nada con su apariencia fiera, ya que recuerdan a los de los bovinos por su tamaño y expresión bondadosa. Son grises, de un color mucho más claro que el resto de su familia. Tiene varias cicatrices de viejos cortes en las gruesas cejas, casi siempre juntas en una expresión de fingido enfado o incomprensión. Su boca es ancha, de labios finos y dientes enormes y juntos que suele mostrar en una sonrisa amistosa o en una expresión de furia, pronta al ataque. Tiene las manos –de dedos cuadrados y palma rectangular, grandes– callosas por el trabajo, al igual que los pies. Aunque esto último es más bien por su tendencia a andar descalzo. Actualmente ha optado por rasurarse la barba, que antes siempre llevó muy tupida. Puede ser que esto se deba a un comentario de Sidney, aunque no es para nada seguro. Suele vestir con pantalones de jornalero hechos de paño resistente que varían en la tonalidad marrón y le llegan a los tobillos cuando no lleva las botas puestas –cosa que suele pasar a menudo-. Cuando no trabaja, en la parte superior viste camisas holgadas que en algún momento fueron blancas, pero que ahora suelen tener un tono marfileño. Sobre esto lleva una chaquetilla sin mangas de botones abierta, que oscila cuando anda. En la cabeza un sombrero de fieltro de ala mediana, marrón también, que recuerda a los de los misioneros mormones. No posee ni un solo par de calcetines. Los días de más frío se le ha visto llevar su raída cazadora de la Unión, pero posee el mismo abrigo de paño que Setanta, un poco más largo, que llevaban los tres hermanos originariamente cuando desembarcaron en Nueva York.
Descripción psicológica: Con una sola palabra se podría englobar las características de Seosamh: es un hombre bueno hasta la médula. Todo lo demás, se origina a partir de este punto. Tiene un sistema de valores muy básico, casi elemental, que normalmente consulta con su hermano menor, al que siempre complace. En el vocabulario de Seo no existe la palabra traición. Eso sí, lo que el considera una injusticia lo combate hasta que no le quede aliento en el cuerpo, llegando incluso a matar. Adora a las mujeres al mismo tiempo que las teme y no las entiende: por un miembro del sexo opuesto es capaz de todo, salvo de lastimar a aquellos que quiere. Es una persona muy básica: se ríe con las chanzas más simples, disfruta de cosas poco elaboradas y reacciona ante sentimientos primarios, como el enfado o la alegría. No entiende la doblez, por lo que hay veces que sigue a su hermano Setanta a ciegas, y hay pensamientos y decisiones que obedece por simple confianza. Tiene una enorme paciencia dependiendo del momento, y es enormemente supersticioso. Además, cree en todas las fábulas que le contó su madre de pequeño, así como las historias que le han ido llegando de mayor. Le encanta cocinar, pero no es algo en lo que sobresalga de modo extraordinario.
Armas físicas: Solo posee un arma de fuego, la compañera de la Colt Army del 44 que tiene su hermano, pero jamás se le ha visto con ella. Aparte de eso, tiene un set de ocho cuchillos guardados en un trozo rectangular de cuero, que mayoritariamente usa para la caza y la cocina, una maza y un hacha de mango largo. Dicho esto, jamás lleva ninguno de los objetos citados encima salvo en ocasiones específicas. Lo guarda todo en la barraca.
Objetos de interés: Lleva al cuello la misma cadena y cruz de Santa Brígida que su hermano, acompañada por una miniatura metálica de San Patricio. Siendo él más nostálgico de su tierra, lleva en un pañuelo, siempre en el bolsillo delantero de la camisa, un puñado de tréboles secos acompañados de una ramita de brezo. Posee un par de sartenes y una cacerola que lo acompañan desde casa, pese a las burlas que le hicieron siempre los hermanos. Tiene también un reloj de bolsillo de cuerda, aunque pocas veces lo tiene a la hora, lo conserva como recuerdo de un compañero muerto en combate que nunca pudo devolver a su familia. Suele trabajar la madera en pequeñas figuritas, que a veces lleva consigo, pero siempre acaban en las manos de alguna mujer de la que se encapricha. Sidney paró de contar de cuantos de ha deshecho.
Habilidades/Debilidades: Su puntería es nefasta a no ser que arroje un objeto contundente. En lo que sobresale –complementando así al grupo, pues Sean era el letal con las armas de fuego y Setanta el cerebro, el que los mantenía con vida de cualquier modo– es en el combate cuerpo a cuerpo. Es un boxeador temible, jamás noqueado, que los ha sacado a los tres de más de un aprieto económico. En la lucha – mientras no se trate de un combate deportivo – todo vale para él: mordiscos, dislocamientos, destrozar órganos… todo dependiendo del grado de furia del que esté poseído, pudiendo matar fácilmente a su contrincante en casos extremos. Silba bastante bien, y odia las tonadillas que sopla Setanta con las flautas chapuceras que fabrica, que suenan horriblemente para su gusto. Jamás se acercará a un caballo decente y, siempre que se le oblige a ello, acepta a viajar en mula o en burro, preferiblemente atados a algún vehículo. Al ser tan supersticioso, puede llegar a bloquearse tozudamente hasta no realizar el contrasortilegio de cualquier cosa que considere que lo ha vuelto maldito. Su debilidad más grande siempre serán las mujeres.
Historia Personal: Seosamh es el cuarto vástago de Eileen y Collum O’Shaughnnesy, seguido por cinco hermanos más. Al ser un comilón nato, y, según Eileen, “un muchachote de huesos anchos”, puede ser que fuese el que más sufrió por la falta de alimento en su niñez, falta que suplía de cualquier modo, incluso robando. Por suerte, nunca lo pillaron con las manos en la masa, ya que todo lo que cogía acababa directamente en su estómago, cosa que lo ha vuelto bastante resistente a cualquier tipo de porquería que se pueda comer. Debido a su constitución, parecida a la de Eoghan pero más sobresaliente en cuanto a tamaño y fuerza, fue a ayudar desde edad muy temprana a Collum en el campo. Le gustaba el trabajo, pero siempre estuvo descontento con los frutos obtenidos de su arduo esfuerzo. ¿Para qué partirse el espinazo si uno acababa acostándose con la misma y eterna hambre con la que se levantaba? Sin embargo, la naturaleza de Seosamh, complaciente, bondadosa, y bastante deficiente en cuanto a visión del futuro se refiere, siguió en su tierra natal pese a haber observado con pena la marcha del primogénito y el benjamín. Las injusticias se sucedían a su alrededor, nunca tocando directamente a los suyos. El asunto que envuelve la muerte de Maggie, su melliza, y un oficial inglés de la corona de Su Majestad, es el único hecho turbio de la vida de Seosamh que nunca fue aclarado, ya que él nunca habla al respecto y la historia completa solo la conoce Setanta. Pero fue este acontecimiento el que le obligó salir de la isla hacia la vecina en busca de sus hermanos, dónde sus hazañas eran ya bastante conocidas en el mundo de los bajos fondos. Con la muerte de Eileen, los An Croi Trí decidieron embarcarse rumbo a los EEUU para luchar por la Unión. A Seo no le importó: le encantaba el mundillo de acción que envolvía a sus hermanos, que siempre acababa en pelea, sobre todo si él estaba involucrado.
Lloró como un bebé la pérdida de Sean en Gettysburg, y durante unos meses contempló como un cachorro desprovisto de padres a su hermano Setanta, buscando respuestas a todo aquello que había llevado al más pequeño de los O’Shaugnnessy a volarle la tapa de los sesos al que tenía en la misma consideración que a un padre.
Como siempre, una mujer lo sacó de aquel estado. Una mujer que casi lo deja estéril la primera vez que intentó ponerle la mano encima, y que tenía todas las intenciones de degollar a Setanta. Para Seosamh, Sidney significa la vuelta a la estabilidad, las cuatro patas de la silla. Cómo no, ha caído con todo el equipo como cayese todas las veces precedentes, salvo que esta vez no tiene ni una pizca de aliento por parte del objeto de sus pensamientos. Él siempre estará allí con el comentario oportuno, como el que no quiere la cosa, para engatusarla, pero a día de hoy no lo ha conseguido, por lo que sigue enamorándose de cuanta muchacha sigue cayendo en sus enormes brazos.
avatar
Absenta90
Caballero
Caballero

Cantidad de envíos : 57
Localización : Islas Coco (Keelings)
Fecha de inscripción : 29/03/2010

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.