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CAPITULO XIII: Duelo al atardecer

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Mensaje  Dayanna Mar Jul 26, 2011 10:18 am

****Narrador del Libro Verde de Camelot: hacía ya unas cuantas lunas que el suizo había amedrentado a la joven florista. Del segundo encontronazo fue fruto la llegada del que fuera nombrado el General de la Hermandad: Esthia. Pero cuando la drow Dhunna se enteró de aquellos incidentes, no quiso dejarlos pasar. Ese atardecer Dayanna intentó convencer a Dhunna mientras ascendían por la senda que llevaba hasta la mansión de SirLanstreet, el noble***

*** para el que Dieter_Sword trabajaba, de que dejara el asunto pasar. La florista temía a aquel espadachín, esos ojos grises solo denotaban carencia de bondad y temía porque Dhunnita se enfrentara a él. La drow, tenaz en sus pensamientos, ascendía mirando al frente con la mirada autoritaria.***


<Dayanna> Dhunna... Dhunnita... por favor te lo pido - se pone a un lado y al otro de la drow, haciéndole gestos para desviar su mirada de aquella mansión que cada vez está más cerca - Dejémoslo pasar... ¿¿qué más da?? No volveré a tener problemas con él...seguro... por favor.. demos la vuelta

* Dhunna , en efecto, camina por el sendero a esa mansión por primera vez en su vida. Escuchaba parlotear a Dayanna a su alrededor, de un lado al otro, pero la drow estaba decidida a poner los puntos sobre las íes. No va a pelear , o esa no es su primera intención, aunque le hierve la sangre. Control, eso es lo que tenia en mente, controlarse cuando al fin viera de frente a ese siuzo que tenia acobardada a la florista **

<Dhunna> vamos a hablar con él, nada más...con voz ciertamente autoritaria y semblante serio. Sigue caminando sin detenerse hasta la verja de esa mansión. No se siente impresionada ni intimidada por lo enorme del edificio y menos por los guardias que custodiaban la entrada. Los mira con fijeza a la espera de su reacción, clavando en ellos su mirada ambarina con pasimonia. *¿Hay que presentarse? ¿Hay que entrar a la fuerza? ¡Controlate! Mejor esperar....*

<DieterSword> (Cuando las dos mujeres llegan ante la puerta enrejada, la voz que las sorprende no es la de los guardias que las miran. Sino una voz átona, susurrante casi que procede de detrás de ellas)... vaya, que sorpresa, Dayanna...de nuevo...(el suizo arrastra las palabras con un deje de ironía. Por azar, Dieter había salido por unos quehaceres y a la vuelta coincidía con Dayanna y su acompañante. Cuando ambas se dan la vuelta, el suizo las observa. Primero

<DieterSword> una, luego a la otra. La de piel oscura no es conocida. Que extraños ojos. Había visto personas de color, esclavos, una vez, en una galera.... Debería ser quizás una criada de la florista)... No esperaba veros por aquí, mi querida Dayanna..¿a qué debo el honor?

* Dayanna coge aire cuando escucha esa voz que ya conoce, esa voz que hace que sus piernas se pongan a tiritar aún más. Llevaba todo el camino temblando. No quería verle más, ese hombre le daba miedo. Se gira lentamente con el rostro pálido y los ojos abiertos de par en par. *Esto no es buena idea* piensa pero no dice nada. Solo mira a DieterSword, tan frío como siempre. Traga saliva y aprieta los puños esperando a que Dhunna hable

* Dhunna escucha esa voz venir de detrás de ellas. Estaba perdiendo su esencia, pues ni siquiera lo había escuchado acercarse. Ahora si le llegaba su olor, un olor nuevo que memoriza al instante, igual que su voz. Siente como Dayanna se tensa y gira hacia el suizo el rostro, para después volver el cuerpo. Le mira con intensidad, la cara, el cuerpo....apenas parpadea. Ese debe ser al que buscan. - DieterSword , supongo... - dice con su voz**

<Dhunna>sosegada y algo quebrada desde el día que se enfrento al dragón. Casi inconscientemente se coloca un paso por delante de Dayanna , pero sin interponerse entre ellos.

<DieterSword> (Sus icebergs grises estaban estudiando a la florista... "pobre muchacha, está más pálida que tú. ¿Qué es lo que tanto la asusta de ti?"....Cuando la desconocida habla, se extraña, y sus pensamientos se detienen. La observa de nuevo. No pensaba que las criadas hablasen sin permiso. Quizás no fuese ningún tipo de esclava, eso no cuadraba con Dayanna, una sirvienta. Se percata del paso que da hacia adelante, un paso protector, sin duda. Es ducho**

<DieterSword> analizando reacciones posturales de la gente. Y esta mujer está a la defensiva. Y parece conocerle, como si ya le hubiesen hablado de él)...En efecto, ese soy yo. ¿Con quien tengo el placer de hablar? (inquiere, mientras instintivamente, la mano acaricia el pomo de su ropera)

* Dayanna tiene la respiración entrecortada. La mirada de DieterSword podía parecer el filo de una daga, sin decir nada, esa mirada que te analizaba hasta el último recoveco a Dayanna la dejaba sin aliento. Ladea ligeramente la cabeza para mirar a Dhunna, y de nuevo mira a DieterSword. Ni habían empezado a hablar y la tensión ya se palpaba. Quiere decir algo pero es incapaz.

* Dhunna no aparta los ojos de DieterSword así que aprecia como la mano del suizo va a la empuñadura de su arma. Es cierto, ella está a la defensiva, pero mantiene las manos caídas a ambos lados de su cuerpo. Sabe que en caso de que la ataque de repente es lo bastante rápida como para desenvainar a tiempo. Aún así, no cree que ese hombre lo haga, pero no se relaja. Sabe que Dayanna la mira, aterrada por ese tipo al que ella no conoce. **

<Dhunna> no piensa que no sea para tanto, pues había oído hablar de él. Se humedece los labios antes de hablar - Dhunna....- no ve necesario decir su apellido. Por ahora solo tantea.

<DieterSword> (Espera uno segundos más, y ve que la llamada Dhunna no prosigue)....ahm..... Pues un placer, supongo, señora (Los ojos vuelven de nuevo a Dayanna, tan frágil y compungida como siempre) Pues bien.... ahora que ya nos conocemos todos, si no tenéis nada más que decir.... hay alumnos que esperan su clase de esgrima, señoritas... (intuye que la cosa no ha acabado aquí, pero dejará que sean ellas quienes hablen). Debo entrar en la casa, buenas tardes.

* Dayanna esboza una sonrisa de oreja a oreja al escuchar las palabras finales de DieterSword. Sus labios tiemblan, a pesar de la sonrisa, pero está encantada de que el suizo no inquiera en duelos dialécticos con esas frases que no dejan de retumbarle en la cabeza: -Sí.. sí.. un placer un placer - coge el brazo de Dhunna e intenta tirar en dirección contraria a la entrada a la mansión, pero esta no se mueve. Mantiene la mirada fija en DieterSword.

* Dhunna se mantiene donde está, y aunque Dayanna tira de ella no se mueve. Su único movimiento ha sido ir girándose en caso de que DieterSword haya caminado hacia la entrada. -no he venido solo a presentarme....escorpión....-su mirada ambarina se estrecha y se acera, incluso puede vislumbrar una levísima sonrisa en la comisura de sus labios finos. Con eso cree que tendrá bastante claro por dónde van los tiros, supone que es un tío listo, no?**

<Dhunna> Cierto que sus palabras suenan un tanto retadoras, señal de que su forma de ser se le ha escapado un poco de las manos. Mira un momento a Dayanna, su mirada cambia, se suaviza y vuelve a mirar a DieterSword como sabiendo ya a que habían ido allí - vengo a pedirle que haga el favor de dejar tranquila a Dayanna.....- *¿eso suena educado?* Mira de reojo a Dayanna.....la drow tiene que practicar eso de tener mano izquierda.

<DieterSword> (Analiza las palabras de la tal Dhunna, una a una. Así que la cosa va de eso. De los malditos clanes, le ha llamado Escorpión en una clara alusión. Y sin duda, se está refiriendo al incidente que tuvo con Dayanna y aquel soldado en el bosque)... Qué extraña petición, Señora, cuando sois vosotras las que habéis venido hasta aquí. No soy yo quien parece perseguir a la florista...(mira a Dayanna ahora, con severidad) Pero sé por qué has venido Dayanna

<DieterSword> y por qué la has traído a ella (señala a Dhunna con un leve movimiento de cabeza)...Para que te saque las castañas del fuego (Chasquea varias veces con la lengua) Me decepcionas. No aprendiste nada. Nada. Fuiste débil y eso hizo que hiriesen a un amigo. ¿Y ahora la traes a ella para qué, exactamente? Para que tal vez, ¿también salga herida? (Le dedica una última mirada, de desprecio) Eslabón débil: Muy bien (mira directamente ahora a Dhunna) Queréis que la deje en paz. Así lo haré, si no se cruza ella en mi camino. Que es donde está ahora, junto con vos...

* Dayanna traga saliva ante las palabras de DieterSword y baja la mirada. Odia que diga eso: eslabón débil. Sobre todo lo odia porque siente que tiene razón. Sólo las verdades ofenden.- Yo no quería venir - contesta con la voz no temblorosa, en un susurro, que denota lo mal que esas palabras le hacen sentir - pero Dhunna sí quería poner cara al...- traga saliva, conteniendo por un momento las palabras. Alza la mirada hasta DieterSword ***

<Dayanna> y en un ataque de valentía lo suelta - al hombre que amedrenta mujeres desarmadas, a un hombre que por cobardía usa armas a distancias frente a otro que no puede retarse en tales condiciones, a un hombre como vos. De una cadena no importa la fuerza de los eslabones, si no la resistencia de las uniones entre ellos - traga saliva de nuevo - Nosotros estamos unidos, y eso nos hace fuertes. Si tengo que aprender a usar un arma para ganar***

<Dayanna> Vuestro respeto, lo haré - señala a DieterSword con el dedo índice de su mano derecha, intentando mantener ese nerviosismo que se delataba en sus temblores. Ya que había empezado, ¿por qué no continuar? - pero eso dice muy poco de vos.... o demasiado.

* Dhunna le mira haciendo gran acto de autocontrol. Cierra los puños a ambos lados del cuepo aunque su rostro no muestra más que un pequeño destello de ira contenida en sus ojos mirando a aquel espadachín con lengua afilada. - sí, hemos venido para pedirle con educación que no se acerque más a ella....-su voz ha bajado de tono y puede notar perfectamente como Dayanna se va encogiendo (de forma figurada) más y más a cada palabra del suizo.**

<Dhunna> A la vez que a ella le es más y más difícil controlar las ganas de lanzarse contra el aunque fuese a puños y dientes. Pero traga saliva, se humedece de nuevo los labios y alza la mano, con la palma hacia Dieter, casi como mandándole callar aunque ha terminado de hablar. Quiere retomar la palabra, y apartar a Dayanna del camino del hombre, quizá así la deje en paz....pero la voz chillona y, a veces irritante, de Dayanna se alza tras ella y**

<Dhunna> no puede menos que volverse a mirarla, sorprendida pero aprobadora, aunque su semblante apenas cambie. Bravo, Dayanna, al fin ha encontrado el valor perdido. Asiente a la florista muy levemente, así es como la quiere ver siempre, y no amedrentada por alguien como el suizo.

<DieterSword> Plas plas plas (Aplaude con parsimonia, e ironía, ante el súbito estallido de la florista. Realmente, ha sacado el genio. Siempre es mejor que hacerla llorar..."Sabe reaccionar, al menos, y no ha llorado. Que logro" Sonríe para sus adentros, pues es incapaz de exteriorizar ese gesto facial.).. No amedrento a mujeres desarmadas, te amedrento a ti... Porque eres débil. El discurso de los eslabones ha sido...apasionado...Pero que harás cuando ***

<DieterSword> te quedes sola?. Sin otros eslabones que te sustenten. Sola como yo. ¿Llorar? ¿Vas a llorar Dayanna? ¿Vas a echarme a mí la culpa de tu debilidad?. Estoy seguro de que no amedrento a Dhunna (su voz se ha tornado peligrosa, ahora las tutea carente del absurdo protocolo. Y es que su vida, siempre ha estado carente de filigranas) Ella no llora, ella está dando la cara por ti...Igual que lo hizo Eshtia. Así que vuelve a repetir ese discurso, a ver si nos lo creemos los tres. ¿Verdad, Dhunna?

* Dayanna ladea la cabeza desviando la mirada del suizo. Su corazón le late tan fuerte que siente que no puede respirar. Traga saliva mientras las comisuras de los labios tiemblan. Le odia. Y tiene razón. Tiene ganas de llorar. Aprieta los labios aguantando esa sensación de congoja. Si uno está solo no es eslabón fuerte ni débil - dice con un susurro apenas sin voz - Simplemente no es eslabón. Quizá no vaya a estar nunca sola...- vuelve a mirar a DieterSword, tiene los ojos llenos de lágrimas, no puede evitarlo. Traga saliva de nuevo - Quizá la pregunta es.. ¿por qué estás tú tan solo?

<Dhunna> le cuesta horrores, ver como DieterSword se encara y amedrenta a Dayanna simplemente porque sabe que no.....su rostro cambia, sus ojos se estrechan de nuevo pero no por la ira, que sigue ahí, sino por una sonrisa maliciosa y ciertamente algo extraña viniendo de ella. Pero es que empieza a no ser la Dhunna que Dayanna conoce - cierto, ella no está sola...hay mucha gente que la apoya y llegamos hasta donde ella no llegue, y viveversa.*

<Dhunna> pero...aparte de preguntarse por que está usted tan solo, como dice Dayanna, pues al parecer no tiene quien le cubra las espaldas....-alza las cejas y con la mano izquierda se da levemente en la frente, mostrando ese anillo de plata con el emblema de la hermandad- oh, perdone, es usted de los escorpiones.....pero no parece que haya ninguno por aquí.....-suspira, teatrera alzando las manos sacudiéndolas delante de ella, cruzandolas*

<Dhunna> y descruzándolas, como borrando lo dicho - a lo que voy...y me pregunto ...si usted, gallardo espadachín -con cierto rintintín-, se decida a amedrentar a Dayanna , y cito : porque es débil. Eso le deja como al espadachín -de nuevo con soniquete- más cobarde que he conocido -ante estas últimas palabras vuelve a cambiar de expresión volviendo a esa sonrisa leve y retadora. Sin dejar de mirarle y sintiéndose más calmada brevemente.

<DieterSword> Mi soledad... ¿Por qué estoy tan solo?...(se formula la pregunta a sí mismo, y las mira a ambas... "Dales una lección de soledad, a las dos. Enséñales lo que te ha hecho fuerte. Lo que te ha convertido en el mejor"). A modo de resumen, mi madre murió cuando yo tenía 4 años. Y de los 4 a los 8 aguanté las palizas de un padre que no supo superar la pérdida. Con poco más de 8 años tuve que matarle... Recuerdo cómo el atizador de la chimenea le entró **

<DieterSword> por el ojo y le salió por el cogote. Por fortuna, si es que en mi vida ha intervenido alguna vez la suerte, un maestro de esgrima me acogió, para perfeccionar mi capacidad de supervivencia. Y es que la esperanza de vida de un niño de 8 años, huérfano, no era muy elevada. Me enseñó todo lo que sabía, y le superé. Luego, mataron a mis maestros, y yo maté a muchos más. Espero no haber ido muy deprisa. La pregunta no es cómo estoy tan sólo, sino como he

<DieterSword> aguantado solo tanto tiempo. Porque soy el mejor. El eslabón fuerte. Tú no (mirando a Dayanna). Ni siquiera necesito una cadena que me cubra las espaldas...aunque ciertamente, mi querida Dhunna (cambia ya de interlocutor), creo que ahora mismo, con 50 guardias armados en esa mansión que tenéis detrás, no se puede decir que esté muy solo, ¿verdad?... Voy a perdonarte lo del insulto. Que me llames cobarde lo atribuyo a un desmedido cariño hacia tu**

<DieterSword> amiga, a quien no le haces ningún bien. Pero no tientes a la suerte. Hablas con la Muerte Fría. Podéis iros.

* Dayanna parpadea mientras DieterSword cuenta esa historia. Por un momento, hasta siente lástima. Por tener los ojos encharcados una lágrima surca su mejilla en uno de esos parpadeos. Baja la mirada cuando DieterSword termina su discurso y coge el brazo de Dhunna - Vámonos.. Dhunna.. vámonos - inquiere - no hay nada que hacer aquí. Vámonos

* Dhunna escucha con muuuucha paciencia toda la perorata que suelta el suizo. Quizá un humano sea sensible a esas historias de penurias y dramas de alguien, pero para ella, bueno, era drow, un tanto aspergérica ante vidas ajenas de gente que no le importan un pepino. Considera que cada uno tiene sus problemas y que así se forja una vida, sencillamente. Ella no iba por allí contando lo sola que ha estado hasta llegar allí. Siempre*

<Dhunna> perseguida por su condición de matrona, cosa que nunca, absolutamente nunca admitía. Aun así sus ojos siguen fijos en el suizo sin perder un ápice de su aparente sosiego. Nota como el tono de DieterSword hacia ella se ha vuelto un tanto peligroso, así que repasa mentalmente sus posibilidades y sus armas. Espada, sobresale su empuñadura por encima de su hombro derecho pues la lleva colgada a la espalda. Y su daga, en el muslo*

<Dhunna> izquierdo, bien a mano. Tiene clara la amenaza de los guardias, justo a su espalda, los huele pero encoje levemente su hombro, como quitándole importancia a algo -claro, es una gran muestra de coraje que unos guardias, que ni siquiera son suyos, luchen por usted.....-otra manera de llamarle cobarde claro, ella lo sabe, y él también. Pero mira a Dayanna, obviando todo el tema de eslabones y tonterías. Le sonríe- claro, vamos... *

<Dhunna>y así mismo se dispone a marcharse de allí, pero no pierde de vista al hombre, sus gestos y su reacción. Ha vuelto a lanzar la piedra...a saber donde le daba con ella.

<DieterSword> Lo de los guardias es circunstancial, mi querida Dhunna. Es cierto, no son míos. Aunque me han nombrado su jefe, sí (se encoge de hombros, mientras ve como ambas mujeres se disponen a partir) De todas formas, ignorando tus provocaciones, es como demuestro mi coraje. ¿Sabes por qué? Porque cobarde sería ofenderme y desafiarte, sabiendo que me durarías dos minutos. Así que te perdono la vida. Quizás cuando sepas hacer algo más que ser una niñera***

<DieterSword> y tú, Dayanna...después de esto, ¿te sientes mejor? ¿Más fuerte? ¿Más segura de ti misma?. Hoy te has vuelto a esconder tras alguien. No sé cual de las dos es más patética. Si tú, o la supuesta amiga que te protege. Decididamente, las dos. Ah, se me olvidaba. Seguiré detrás tuyo siempre que me plazca. Siempre puedes traerte más amigos.... o llorar...

* Dayanna se detiene ante esas palabras. Coge aire y lo expulsa intentando tranquilizar, su cuerpo, su mente... *Mejor irse* piensa. Pero se gira y le señala a DieterSword con el índice de su mano derecha, en un gesto impulsivo y con la mayor cara de desprecio que puede dejar ver un rostro tan aniñado como el suyo: Puede que tenga amigos a los que tú llamas "niñeras".... - señala a Dhunna con la mano sin quitarle la mirada a él **

<Dayanna> y puede que mi manera de ver la vida te resulte patética... pero créeme cuando te digo que si es así es porque tú estás más muerto que vivo.. ¡aunque respires! Estás tan muerto como tu madre. Solo, sin nada por lo que vivir ni luchar... - niega con la cabeza - Nadie llorará en tu tumba y eso sí que es patético

* Dhunna se detiene con Dayanna y obviamente no le da opción a replicar así que deja que ella se desahogue, no le va a venir mal sacar coraje y genio. Y así se toma un momento para recapacitar y no dejarse llevar por la ira, porque la siente a flor de piel, y no le parece conveniente. Pero el tío se estaba pasando ya tres pueblos y no puede evitar que la mano izquierda acaricie la empuñadura de su daga. Es muy consciente de que seguramente*

<Dhunna>ese tipo la mataría, pero se había prometido que su vida si en algo valía sería para proteger y defender a los que le importan, a Dayanna por ejemplo. Entrecierra los ojos y da un nuevo paso hacia él, esta vez claramente hostil -¿vuelve a amenazarla? ¿seguirá tras ella? y ... ¿usted se considera un hombre? -dice ya sin sonrisas, apretando los dientes, casi escupiendo las palabras. Definitivamente esta claro que no le importa morir. *

<Dhunna>Pero ya estaba harta de la conversación, de ver cómo trata así a Dayanna y el poco respeto que les muestra. A ella se la pela pero no hacia la florista.

<DieterSword> (Las palabras de la florista salen como un torrente de fuego y golpean al suizo. Ni su postura ni su cara cambian un ápice cuando asimila su significado. Pero por unos instantes, siente un pinchazo en el corazón..."Tienes corazón, que te creías. Te ha dolido"... Frunce el ceño, ligeramente, y sus ojos grises enfocan a Dayanna, atravesando con la mirada incluso a Dhunna, que está delante de la florista. Dayanna se siente perforada, si las miradas**

<DieterSword> matasen, estaría muerta..."Bueno, Dieter, eres la Muerte Fría, la Muerte Silenciosa"... Ahora sus ojos se clavan en los de Dhunna. Duros y directos, es una mirada gélida. Luego, mira de nuevo a Dayanna, y esboza un atisbo de sonrisa perversa. De cazador)...Qué has hecho Dayanna...qué has hecho...(Despacio, empieza a enguantar sus manos con el cuero negro, dedo a dedo. El cuero cruje)..Has condenado a tu amiga Dhunna... Porque supongo***

<DieterSword> que no serás tú quien vaya a aceptar el duelo que lanzo ahora mismo, ¿no?....¿Qué harás si la mato, Dayanna? Porque voy a matarla. ¿Cargarás con su muerte?. ¿Podrás? ¿PODRÁS?... Creo que no. Dhunna, la respuesta es sí. Seguiré molestando a la florista. ¿Algo que decir? (acaba de enfundarse los guantes) "Bien Dieter, siempre has sido así"

* Dayanna ahora se calla. *¿qué has hecho Dayanna, qué has hecho? ** las palabras del suizo retumban en su cabeza. Sus temblores aumentan al ver la pose que adopta enfundándose los guantes. *¿Qué he hecho?* piensa y mira a Dhunna, negando con la cabeza. No, no... no podría cargar con la muerte de Dhunna. Sigue negando con la cabeza y mira a DieterSword. Tensa e incrédula ante lo que ocurre.

* Dhunna alza el mentón mirando a DieterSword cuando este lanza su reto.....le mira a los ojos y muy a su pesar ve la muerte en ellos, pero no lo demuestra. Toma aire haciendo que su pecho se alce a la vez que asiente - acepto el duelo.....-da un paso atrás volviéndose hacia Dayanna a la que sonríe y guiña un ojo mientras se va recogiendo el pelo en una coleta pegada a la nuca. De espaldas al suizo se permite sonreír, infundiendo*

<Dhunna> ánimos a la florista "Todo saldrá bien" dicen sus ambarinos ojos, casi con ternura mirando a la muchacha aunque no lo crea para nada. Toma aire de nuevo bajando las manos y moviendo los dedos. Vuelve a guiñar el ojo a Dayanna y se vuelve hacia DieterSword y hace gesto con la cabeza hacia las guardias - esto es cosa nuestra....-no quiere sorpresas, mientras da algunos pasos más atrás, alejándose de la verja. Es entonces cuando*

<Dhunna> desenvaina su bastarda, la que lleva a la espalda y de un gesto de muñeca hace un círculo con ella, sopesándola...un duelo, hacia mucho que no tenía uno de esos....a muerte. Detiene la espada y mira de nuevo a Dayanna un instante para fijar ahora sí sus ojos en DieterSword.

<DieterSword> (Observa a la mujer prepararse, cual cordero que va al matadero. Hasta donde llega la amistad con la estúpida florista... Gira la cabeza hacia los expectantes guardias tras la verja)... ¡Que nadie intervenga, sea cual sea el resultado! (sabe que basta con es única orden. Calibra a la desconocida. Que absurdo es esto. Por amistad. Amistad. Ni siquiera va a ganar dinero con ello. El siseo del arma enemiga le hace sentir ese tan común cosquilleo)**

<DieterSword>[color=orange] Dhunna, puesto que yo he lanzado el desafío, se hará con mis normas. Va a ser a primera sangre, no a muerte... al menos, no la tuya.[/color].."eso, complícalo más. ¿Quieres vengarte de Dayanna, no? Por decirte la verdad, estás más muerto que vivo"... Si ganas tú, os vais, y no molesto más a Dayanna... Pero si gano yo, y la primera en sangrar eres tú... Dayanna muere. Has querido jugar. Ese es el precio ("estás loco...y más muerto que vivo)

* Dayanna abre los ojos como platos ante las palabras de DieterSword. Por un momento siente que todo el aire de sus pulmones se vacía. Por un momento es ella la que se siente más muerta que viva. Traga saliva y ladea la cabeza mirando a Dhunna. Sabe que no aceptará tal duelo. Pero ella prefiere que sea su muerte a la de La Voz de la Hermandad, a su amiga, y todo eso ha sido por ella: Que así sea - se adelanta a la respuesta de la drow

* Dhunna se tensa ante sus palabras y no puede evitar desviar los ojos hacia Dayanna. Por primera en sus ojos, y solo para Dayanna, puede verse que está realmente asustada. Una cosa era jugarse su propia vida y otra la de otra persona. ¿A primera sangre? Se siente acorralada. ¿¿Por qué lo complicaba de esa manera?? Pero no podía reusar. Pero si perdia.... Traga saliva y entonces escucha a Dayanna. Esas palabras que sentencian lo que está *

<Dhunna> apunto de suceder. La mira con fijeza, casi quedándose vacía por dentro. Ella sangraría y Dayanna moriría....Pero es lo que debe hacer. Toma de nuevo aire con fuerza y mira a DieterSword, entrecerrando los ojos con furia contenida pero intentando mantener la cabeza fría. Dobla un tanto las rodillas, tensa los músculos de los muslos. Asiente levemente mientras alza su espada, empuñándola con fuerza, desenvainando la daga con la mano izquierda*

<Dhunna> Adelanta un poco el hombro izquierdo y retrasa el derecho, preparada y espectante. Respira despacio, nada hay más importante ahora que salir de esa con Dayanna viva.

<DieterSword> (Se sorprende cuando es Dayanna la que acepta ese destino sin vacilar. Amistad, supone. Un alguien por quien estás dispuesto a dar la vida, que es todo lo que uno tiene... "No tienes amigos..... y vas a permitir que muera esa pobre florista, que es lo más puro e inocente que has conocido.... Y la otra mujer también, sabes que no aceptará que la muerte de Dayanna y tendrás que matarlas a ambas"...Desenvaina con rapidez, metódico, y apunta con la**

<DieterSword> espada a su rival, a modo de saludo... "Dieter, no...."......) ¿Seguro que estarías deseando haberte quedado en casa, verdad, estúpida?.... ... "Eres un escorpión, y no puedes cambiar"...... Las damas primero. Va a ser tu única oportunidad, mujer.... Te juegas a Dayanna.......(espera, expectante)

* Dayanna da un paso hacia atrás. Mira la actitud del suizo y la espada señalando a Dhunna. Algo le hace conocer ya cual será su destino. Mira a Dhunna y coge un lirio blanco de su cesta entre sus dedos. Por lo menos Dhunna no moriría por ella

* Dhunna le mira, no tiene ojos para nadie más. Toma aire un par de veces más despacio, sosegándose y calmándose, estudiando a DieterSword, viendo su postura y la punta de ese estoque que la "mira" desafiante- no desearía estar en ningún otro lugar.....-susurra dibujándosele una leve sonrisa ladeada. Sin más preámbulos da un rápido paso adelante. Deteniéndose en seco después. Con un ligero movimiento de la mano izquierda voltea la daga*

<Dhunna> y la toma por la hoja , para sin apartar sus ojos de los de DieterSword , lanzarla contra su pierna, con intención de clavársela, o al menos herirle, un simple rasguño. Pero no espera, en cuanto la daga abandona su mano emprende la carrera, con la espada por delante para dejarla caer sobre el hombro derecho del suizo en un tajo oblicuo, este sí a matar, no puede ser de otra manera.

<DieterSword> (Cuando ella se mueve, él da un paso hacia atrás. Sus ojos brillan cuando ve el destello de la daga, no es un recurso infrecuente. El mismo usa con la otra mano un estilete, aunque hoy ha decidido tenerla envuelta en la gruesa capa que usa para desviar golpes. Y es lo que hace, sesgar el aire con esa pesada capa en un efecto de "cortina" que sin duda desviará la daga, arrojada precipitadamente. Pero no acaba allí la cosa. la mujer se abalanza ***

<DieterSword> sobre él casi simultáneamente, solo un segundo más tarde tras haber arrojado la daga. Buena estrategia, se lo juega todo a una carta. Es capaz de analizar estas situaciones en apenas un segundo. El golpe baja oblicuo, mortal, hacia su cuello... "Dieter, es Dayanna...es molesta, pero inocente"...... Sabe que tiene unas milésimas para levantar el filo y parar ese golpe. Pararlo en seco en el aire, eso dejará el estómago de ella al descubierto, con la

<DieterSword> guardia alta, y podrá herirla.... Y Dayanna morirá, y la otra mujer también porque no aceptará las condiciones..... "Estás más muerto que vivo, por qué hacer que mueran ellas"...... Finalmente interpone su filo, pero deja resbalar el de ella en lugar de detenerlo. Sólo lo desvía. Hacia su hombro. Siente como el corte lacera su hombro, y la sangre correr..."Has hecho lo correcto"..... args, maldición.... Estoy sangrando...(retroecede un par de pasos)

<Dayanna>***la intensidad del combate era uno de los momentos más tensos que la florista jamás hubiera vivido, o creyera recordar. Jamás había sentido tanto temblor en su cuerpo, y miedo. Cuando Dhunna llega a la altura de DieterSword y ve cómo el suizo para su arma, el tiempo se le detiene durante un segundo frente a sus ojos. *Ya está...se acabó* ... como si toda la vida le pasara delante. Una sensación extraña, más cuando gran parte de tu pasado***

<Dayanna>***se ha perdido en el olvido. Ante esa sensación se destensa. ¿Es eso lo que se siente cuando la muerte está cerca? Alivio. Sus manos se abren ligeramente y el lirio blanco cae a la tierra. Pero entonces algo sucede, el filo se desvía hasta el hombro de DieterSword. La primera sangre... del suizo. Frunce el ceño y otra sensación pasa por su mente.

<Dhunna> todo se ralentiza. Ha sido levemente consciente de que ha desviado su daga, en parte ya contaba con ello. Pero es ese sonido, el entrechocar de metales lo que la hace pensar que todo había terminado, pues también es plenamente consciente de que ahora le está ofreciendo todo su torso y vientre para poder herirla o incluso matarla si así se le antoja. Pero lo más sorprendente para la drow es que nota como la espada de DieterSword cede*

<Dhunna>...imposible...sus ojos miran esos pozos grises con una sola pregunta en ellos "¿por qué?" Pues sabe que su hoja no resbalaría por la suya si él no quisiera, hasta que esta impacta con cierta suavidad en su hombro. Su sangre mana...no es un corte superficial pero tampoco grave, y la sangre corre un corto trecho por su espada hasta precipitarse al suelo. Poco a poco aparta la espada y da varios pasos atrás....todo ha terminado, y de pronto *

<Dhunna>todo vuelve a la velocidad habitual. Su bastarda apunta al suelo y la drow mira al suizo casi aturdida sin comprender, porque ella tiene claro que se ha dejado vencer.....Mira a Dayanna sin saber cómo reaccionar. ¿Alivio? ¿Vergüenza? ¿Gratitud? De nuevo sus ojos van a Dieter, confusos pero hace una leve inclinación de cabeza, llevaría su vergüenza pero no dejaría de agradecérselo, aunque solo fuese con ese simple gesto.

<DieterSword> (Envaina la espada, sin mirarlas, a ninguna..."Tú ya estás muerto, un duelo más, el del español, y ya está"....Camina hacia la verja, que se abre a su paso)... Enhorabuena, a las dos. Buena estocada, Dhunna....... Y espero no volver a verte más, Dayanna... largo las dos... (la puerta se cierra tras él)

****Narrador del Libro Verde de Camelot: así terminó aquella historia; o por lo menos, había terminado de momento. Dhunna y Dayanna volvieron a la villa sin intercambiar ni una sola palabra. ¿Quién puede decir si fue una victoria? Las dos seguían vivas, al igual que el suizo. Cada uno ensimismado en sus pensamientos: "eslabón débil" "victoria sin honra" "más muerto que vivo". Tardarían varias lunas en volver a hablar del tema**
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